lunes, 29 de mayo de 2017

Dice mi hermano que debería anotar mis pensamientos en un cuaderno a modo de diario. Me lo ha aconsejado porque yo, anoche, le dije que estaba medio deprimido. Luego, mi hermano me dijo que me acompañaba a Las Rozas o que podríamos ir a Villalba, dos destinos modestísimos. Pero se le vio la intención de ayudar a que salga de esa tristeza en la que estoy instalado.
La verdad es que este calorazo que ha  venido me ha dejado inerte, cansado, aburrido porque después de comer no se puede ir a ningún lado. Este fin de semana, mi sobrino Carlos me ha contado que ha estado compitiendo en una triatlón en Juarros de Voltoya, a las cinco de la tarde. Yo, a las cinco de la tarde, en pleno campo, lo único que tengo ganas es de morirme. Alucino con mi sobrino, que es lo más parecido a un héroe que conozco.
Por otro lado, este domingo hemos celebrado el cumpleaños de mi padre, que cumple 87 años y está en plenas facultades. Un hurra por mi padre y por mi madre, que quizá me entierren.
Como dijo el amigo Hamlet: ser o no ser, he ahí la cuestión. Yo quiero afrontar el día a día y ver acabar la película, aunque va siendo muy mala.

martes, 23 de mayo de 2017

Estoy deseando fumarme un cigarro. Ha habido un atentado en Manchester, en un concierto, donde más daño podría hacer y ha hecho. La vida es muy triste y a veces se pierde donde menos lo esperas. A mí me disgusta este islam loco y asesino. Ojalá algún día se pueda acabar con él o acabe solo.
Por otro lado, mi vida sigue siendo tan predecible como el minutero de un reloj.
Esta semana va a hacer un calor muy grande, de treinta y tantos grados.
No tengo mucho más que decir, mi inspiración está más que muerta.
A veces, la cabeza no da para más y la vida que lleva uno tampoco da para más así que todo se soluciona dejando muchos renglones en blanco.
He leído sobre un escritor austríaco que va a ser honoris causa por la universidad de Alcalá. Dice este escritor que lo de Cataluña da miedo.
En fin. Ya no escribo más. Voy a fumar y a comprar el pan. Ojalá no pasaran cosas como la que ha pasado en Manchester.

lunes, 22 de mayo de 2017

Yo no soy noticia. Nada pasa en mi vida digno de consignarse. Pero un especie de optimismo se ha incorporado a mi existencia de modo que me siento mejor que los días de atrás. La noticia es que ha ganado la secretaría del PSOE Pedro Sánchez. Es un tipo aguerrido, que dará mucho que hablar y peleará por que no esté el PP en el poder. El PP es su mayor enemigo y Rajoy le suscita un odio visceral así que hará todo lo posible por echar a Rajoy del poder. Quizás se alíe con Podemos para hacerlo. Ya veremos.
La vida, por lo demás, sigue sus cauces previstos. Hoy lunes me he levantado un poco tarde, cosa que lamento pero una vez levantado tarde, tengo que ir haciendo las cosas por su orden: leer prensa, escribir blog, escribir novela y luego ir a la compra.
No hay nada como hacer las cosas mecánicamente, así no tienes que pensar qué haces al siguiente momento.
El otro día viernes vi "Hola, estás sola" de Itciar Bollaín que me gustó aunque solo fuera por Candela Peña. Y el sábado vi "Chic", una película francesa sobre la moda que es una historia de amor. El domingo en Las Rozas vi a Malena y a Pura, dos viejecitas que conocí en "tú decides" y estuvimos charlando frente a un café. Luego regresé andando de allí, como siempre, y luego asistí al triunfo del Real Madrid y de Pedro Sánchez, todo por la radio. Tempus fugit, carpe diem, timeo danaos et dona ferentes, collige, virgo, rosas, tolle, lege.

sábado, 20 de mayo de 2017

Cuando leo libros como "La vida en las ventanas" de Andrés Neuman, que fue finalista del premio Primavera, más creo que mi obra es buena, mejor que la de algunos a los que se han publicado obras como esta. Esta obra cuenta en un diario una serie de acontecimientos más o menos aburridos que le pasan a un universitario que no quiere ir a las clases y que piensa de una manera un tanto original. Pero no me está gustando. No sé por qué. Creo que mi novela "La moneda de la soledad" es más densa y entretenida que esta. La presentaré al Premio Primavera a ver si triunfo. Creo que para un joven esta novela podría estar bien porque cuenta la vida de un joven. Yo creo que el protagonista de mi novela ya es un hombre maduro. Ahora que escribo la historia de mi vida veo que hay anécdotas que no tienen mucho sentido pero creo que cuando cuente mi vida de profesor, mi novela adquirirá mayor interés.
Ya no sé qué escribir. Hasta las tres no como y no tengo mucha hambre. La vida nos sorprende a veces con huecos que no llenan.

viernes, 19 de mayo de 2017

Me he sacado de la biblioteca tres libros: "La vida en las ventanas" de Andrés Neuman, "El hombre a los cincuenta" de Goethe y "La hermandad de la uva" de John Fante. Son obras breves que no tardaré en leer. La primera no me está gustando mucho ya que es la vida de un adolescente o universitario que cuenta cosas bastante anodinas. Espero que Goethe me entretenga más. La última novela está mejor y cuenta anécdotas o el ambiente de unos borrachines.
Eso de haberme leído un libro e ir a por otro a la biblioteca me llena de emoción pero no parece que he acertado mucho con estos que he cogido. Quería haber cogido "Fausto" de Goethe, pero no lo tenían. Los libros me entretienen un montón y Cervantes decía que no hay libro que no tenga algo bueno en su interior.
La lectura de un libro siempre sorprende con algún dato o algún giro de la historia que nos emociona o nos resulta llamativa.
Como decía Borges, el libro no es como una espada o un arado, que son prolongaciones de nuestras manos sino que el libro es una creación única e irrepetible del ser humano.

jueves, 18 de mayo de 2017

Estos días que he estado yendo a una psicóloga para dejar de fumar no solo ha influido en ese aspecto sino que ha influido en mi modo de vida y de ver las cosas de modo positivo. Llevo unos días disfrutando de una alegría en mi mundo que antes no existía y se podría atribuir al beneficioso poder que han tenido los consejos que me ha dado esa psicóloga, que yo creo que era muy buena persona y buena profesional.
Ahora me impongo una serie de tareas que me gustan no solo para dejar de fumar sino que han motivado un orden y una felicidad inusual en lo que hago.
La vida está hecha de acciones. Acciones buenas o malas. También está hecha de pensamientos. Pensamientos aviesos o derrotistas o pensamientos alegres y de futuro.
Si alguien te ayuda a ver pensamientos y acciones buenas en tu vida, puede que esa vida reflote del pesimismo en que pudiera estar.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Hemos reservado mi hermano y yo un hotel en Gijón. Para irnos este verano, Dios mediante. Ayer aproveché bien el tiempo y eso que no escribí mi novela. Hoy sí que voy a escribir. El hecho de venir al mundo acompañado por un gemelo puede sugerir una reflexión filosófica sobre la vida y la soledad. Eso es lo que quiero aprovechar en mi novela pero por ahora no sé cómo hacerlo.
Yo quisiera hacerlo al modo del "Lazarillo" pero ese libro es demasiado ácido o crítico con lo que cuenta pues cuenta la extrema pobreza y va dando ejemplos de aprendizaje a la fuerza.
Puedo hacerlo de modo que se vea que mi hermano y yo nos hemos adaptado a lo que había, como aquel héroe llamado Machuca que, no habiendo lanza para pelear, se agarró a una rama de árbol y siguió luchando. Por eso nos hemos caracterizado mi hermano y yo en muchas ocasiones: desafiando las circunstancias adversas que nos ha tocado vivir.
En fin, si sé reflejar lo ardua que ha sido a veces la vida para nosotros dos me doy por contento.

martes, 16 de mayo de 2017

Suena a lo lejos un camión que rasguea la autopista. Suenan ladridos de perros a lo lejos. El tiempo está nublado y opresor. He descuartizado un conejo y lo he metido en un moje hecho de ajo, sal, hierbas aromáticas, vinagre, aceite y agua. Solo tengo que esperar a calentar el horno y meter las piezas cortadas para que se asen. Un señor me dijo el otro día que si desapareciera el sector turístico en España, España se iría a la ruina más dura. Tiene razón. Los españoles vivimos del turismo. El dolor de no moverse uno de casa o de los pocos metros de alrededor se ve compensado por el orden que reina en la vida: pocos metros, pocas preocupaciones espaciales. Las distancias crean vértigos.
Hablar con un psicólogo hace que tengas que dar algunas explicaciones sobre hechos que creía ya implícitos y que no necesitaban justificación alguna. Los psicólogos renuevan las dudas y los convencimientos de uno para hacerle ver la vida no es lo que parece o lo que uno creía.
 Voy a decir a una psicóloga que no iré más a su consulta porque los resultados no han sido buenos. Los consejos que me ha dado puede que los lleve a la práctica pero no he dejado de fumar. Es más, he incrementado el consumo de cigarrillos.

lunes, 15 de mayo de 2017

He ido parcelando al día en pequeñas acciones más o menos importantes y me ha ido bien. Cuando uno tiene tiempo que perder es mejor perderlo de manera adecuada. O lo más adecuadamente posible. He escrito lo próximo que se convertirá en libro: mi propia vida. Por ahora voy contando mi vida en el pueblo desde que nací. Mi vida no es muy importante pero si hallara una forma de contarla que fuera amena o inteligente como lo contó "El Lazarillo", me alegraría mucho. Pero ese libro es un summum de ingenio e inteligencia muy difícil de emular. Yo podría acercarme a su manera de contar de modo que la lectura de mis primeros años fueran algo aleccionador y crítico, como lo es esa novelita. Para ello, no tendría que cambiar la historia en ningún grado sino darle un tratamiento universal o parabólico que todavía no he llevado a cabo pues la historia que cuento es lineal, tal como pasó. El aliciente de contar las cosas simbólicamente es que la historia se hace universal y ejemplar, de modo que adquiere mayor relevancia. Voy a intentar una segunda redacción a ver qué tal me sale. Solo para mis primeros cinco años de vida.
La vida es un ir pasando por todo lo que venga aunque lo que venga es el caos. Sobresaltos en la vida hay para dar y tomar. Hay que estar prevenido, alerta para que esos sobresaltos nos sobresalten menos. Me acuerdo ahora de las mañanas de estar en una plaza de Oporto, medio dormido, medio deprimido, con una sensación mental bastante penosa hasta que el día se iba levantando y la vida cobraba una dimensión más amable.
La vida también nos ofrece un mundo de sensaciones iguales que nos deparan tranquilidad. El hacer todos los días más o menos lo mismo lo que hace es que te sumerge en un estado de inacción y de previsión de todo lo que va a pasar a continuación ese mismo día así que te relajas de tal modo que te aburres y las horas pasan lentas tumbado en la cama o viendo la tele.
Pero la vida también es una lucha constante por hacer cosas que tú crees que debes hacer, que conforman una vocación que tú siempre has tenido: puede ser escribir novelas, como es mi caso, pero puede ser otra actividad creativa. Ahí es donde se demuestra la energía y constancia y emotividad de la persona para romper esa rutina y ese divagar que es la vida para crear algo con sentido.

sábado, 13 de mayo de 2017

Estoy siguiendo un régimen de fumar poco con una psicóloga. Esta semana me toca fumar 15 cigarros al día pero no me fío de que vaya a dejar de fumar. Parece la psicóloga una profesional dedicada y buena pero yo creo que no lo va a conseguir (que yo deje de fumar). Ayer me pasé y fumé más de los 20 que debía fumar. Esta señora no hace hincapié en los incumplimientos del número de cigarros. Le da igual si los supero.
Estoy escribiendo esto para entretener unos minutos para retrasar la hora de fumar. La verdad es que esta psicóloga me ha hecho un lío diciéndome que debería viajar para pasarlo bien y dejar atrás esta vida tan monótona pero el caso es que no es asunto suyo sino solo que yo dejara de fumar.
Bueno, me voy a echar el cigarro y no voy a dejar que la autocompasión me esté royendo la oreja todo el día.
Lo que haré es pasarlo lo mejor posible en las condiciones que se den para ello y sin buscar tres pies al gato.
Cigarrillo.

jueves, 11 de mayo de 2017

En España hay mucho cachondeo en todos los aspectos de la vida. Cuando con dieciocho años se podía trabajar y ganar mucho dinero, un montón de jóvenes dejaron los estudios convirtiéndose en mano de obra no cualificada. Luego, volvieron a los estudios con la crisis. Respecto de la sanidad, que cuesta un montón a los españoles, hay gente (no digo una mayoría ni una minoría) que se la toma a risa. No siguen las indicaciones de los médicos, hacen excesos y luego, vuelta al médico al que, después de un tiempo, vuelven a ignorar. Los trabajadores no velan por sus intereses y los jefes ni mucho menos por sus trabajadores. Hay en el ambiente español una forma de entender la vida de forma chapucera y libertina, de modo que nada funciona nunca como debiera funcionar. Y así hacen los políticos, que, viendo cómo funciona la generalidad del país, roba a conciencia lo que no está escrito. Eso nos pasa por no tomar en serio las cosas importantes de la vida y dirigirnos por un breve placer que estropea al final todo lo que construimos.
Tengo pocos amigos: dos amigas con las que paso un rato por las tardes tomando un café; un amigo de Madrid con el que hice la carrera de Filología al que veo una vez al mes en su trabajo, a la hora de comer; un amigo que aparece cuando le da la gana y me mete un rollo sobre cualquier tema y que cuando se habla de política se pone insoportable; unos amigos a los que la vida les ha ido mal y que se ponen en un parque de la ciudad a charlar. Y mi hermano, con el que a veces discuto porque él ve la vida de manera diferente que yo. El se toma la vida como viene y no le afecta la monotonía ni la rutina diaria. A mí sí me afecta.
Los amigos de la asociación de enfermos mentales no son tales: no tengo una relación con ellos más allá de la propia asociación. Son gente que solo veo los sábados por la tarde.
Y luego me tengo a mí, que soy mi mejor amigo de aquí a Lima.

miércoles, 10 de mayo de 2017

La otra tarde fui a meterme en una página web sobre escritores y el ordenador se puso a chillar. Había una amenaza de virus. Llamé al teléfono que me indicaban y me lo solucionaron por control remoto, asistido por una chica muy maja. Mi ordenador podría haber colapsado y no me habría dado ni cuenta. Estuvieron unas dos horas arreglándomelo o limpiándolo.
Hoy me he levantado con ese ajetreo vital que no me deja parar y que consiste en analizar mi sucia rutina para lamentar después que no puedo escapar a ella.
Pero luego el día avanza y esas disquisiciones mañaneras se disipan y me dejan hacer cositas en el día que me alejan de la murria rutinaria y existencial. Y pasa el día hasta que llega otra mañana traicionera y monótona como un reloj y me da por seguir pensando que estoy en una burbuja de cartón.
Pero bueno, son gajes del vivir, que siempre es algo incierto.
Esta mañana he conocido a una persona inquietante pero no quisiera verla más. He de tomar precauciones.
Por lo demás, bien. Ya he escrito mis historias y voy a andar a Las Rozas un rato.






lunes, 8 de mayo de 2017

Escribir esta entrada del blog me sirve de compás para dividir las horas de la mañana. Pero esta vez no sé muy bien de qué escribir así que comentaré las noticias que he leído en el periódico digital. Ha ganado Macron que no es de derechas ni de izquierdas pero parece que no es populista ni extremista de derechas como Le Pen. Yo creo que lo hará bien. No me gustaba la idea de que Francia se fuera de Europa. Iríamos todos detrás y eso sería un desastre después de lo que costó unir a Europa. Esas ideas son descabelladas e ir cada uno por su lado no trae más que pobreza y desilusión. Lo ha hecho Reino Unido pero no espero que lo haga nadie más.
Los socialistas españoles decidirán quién va  a ser su secretario general. Yo creo que Susana Díaz ha reaccionado muy tarde al órdago que le presentó ya hace mucho Pedro Sánchez. Y Pedro se ha subido en el burro del socialismo de izquierdas (que a mí no me gusta) y no se va a bajar ahora así como así sino que puede que llegue a ser el secretario general y entonces se romperá la baraja de entendimiento con prácticamente todos los partidos porque Pedro Sánchez es un rupturista con ínfulas de César que quiere gobernar España a toda costa.
Creo que con sus medidas o con su modo de entender la política nos iríamos a la ruina rápidamente. Espero que se lo carguen políticamente antes de que pueda gobernar nada.

domingo, 7 de mayo de 2017

Ayer me levanté con el pie izquierdo y esa manera de incorporarme al día se tradujo en un mutismo feroz y agrio: estaba harto de hacer todos los día lo mismo. Pero a lo largo del día se fue pasando no sin antes tener un debate más o menos fuerte con mi hermano sobre las responsabilidades de cada uno en la casa. Luego fui con unos amigos (los de la asociación) a ver qué actividad se llevaba a cabo. No se hizo nada y eso me cabreó. Habíase propuesto ir andando a un pinar y no se hizo y la culpa la tuvo el voluntario. Me vine de Las Rozas un pelín enfadado. Luego cené y vi una película de las que me gustan, de Ken Loach, me parece que se titula "En un país libre" que va sobre el comercio injusto y cruel que se hace con los inmigrantes concretamente en Londres. Es de 2007 y tiene gran actualidad. El final es terrible. Por dinero se hacen barbaridades.
Hoy me he levantado tarde y me pesa pues no he podido leer la prensa por la mañana pero he estado con mi exnovia diciéndole que no se debe quejar tanto de la vida que lleva, que hay casos mucho peores. El caso de mi exnovia es que está sola con su madre, es su única familia. Es triste pero no tanto como otros casos peores.

sábado, 6 de mayo de 2017

He escuchado en Radio Nacional la historia de Tip y Coll. Luis Sánchez Pollack nació en Valencia y pasó las penurias de posguerra. Siempre le gustó el teatro. José Luis Coll sufrió el abandono de su madre que era comunista (tuvo que irse a Argentina). Tip era de humor extravagante y Coll era de carácter más serio, un humor más contenido. Yo recuerdo estas dos figuras salir en televisión y creer que hablaban cosas serias en broma. El absurdo en ellos era su santo y seña. Aparecieron en 1968 en televisión y ya no la abandonaron. Es famosa la boda de Coll con un viaje de novios en metro y en autobús y Tip hacía un montón de cosas extravagantes y absurdas como tirar por la ventana su chistera y luego, al bajar de su casa, hacerle un enterrillo con frases en latín.
Es famosa también su obra teatral en un acto consistente en llenar un vaso de agua con traducción al francés. Es un acto del absurdo en un acto que se llena de significación cuando el vaso está lleno de agua que quiere decir el pleno sentido de la vida y de la lógica del ser humano que logra llenar un vaso de agua cuando lo coloca en posición vertical y la abertura para arriba. Es un acto trascendental que resume la vocación cómica de estos dos actores, uno con chistera y el  otro con hongo, uno flaco y alto y el otro bajo y gordito que se pasaron la vida entre juergas por Madrid y ganaban lo suficiente para poder morirse de hambre en Madrid en los años cincuenta.
La psicóloga que me ayuda a dejar de fumar también me dice que debo romper con mi rutina. Pero yo no sé cómo romper con mi rutina porque está muy metida dentro de mí. Sí es verdad, como le he contado, que estuve a punto de hacer un curso de cocina pero que desistí, después de mirar muchos en internet. Me obsesiono con la idea de viajar pero el viaje nunca se cumple: no conduzco y dependo de mi hermano, al que no le afecta aparentemente la rutina, para hacerlo. Total: no vamos a ningún lado.
La rutina, para un enfermo mental, creo que es buena pero un exceso de ella también estresa. Levantarse sin más ilusión que hacer lo mismo que ayer cansa y pone nervioso. Tengo como retos leerme libros de la biblioteca en quince días y seguir escribiendo lo que se me ocurra pero eso no puede ser aliciente. La psicóloga me ha aconsejado que vaya al cine e iré este domingo antes de darme el paseo con mi exnovia, si puede ser.
Bueno. Por ahora solo tenemos en mente Paco y yo ir a Asturias para huir del calor de Julio y espero que se cumpla por mi bien y el de mi hermano.

viernes, 5 de mayo de 2017

Me he levantado y no han venido a mi mente ideas negativas. Por ello, puede que hoy sea un gran día. He leído algo en la prensa sobre un escritor italiano que escribe cosas de crímenes y misterios que dice que su inspiración viene de Stephen King. Hay muchos escritores y con variadas tendencias. Lo que se impone es el crimen. ¿Por qué será?
Ayer compré una pescadilla en filetes y disfruté al llegar a casa de un atardecer muy sosegado. Parecía que se detenía el tiempo en el salón de mi casa momentos antes de que anocheciera. Estuve sentado sin ninguna preocupación, solo inspirado por el sol que se ponía como una bendición.
Se me ha roto la cama y ahora duermo con el colchón en el suelo. Por la noche, cuando duermo, siento como un ahogo que me viene en medio del sueño. Debo comprarme una cama cuanto antes.
A Paco se le cayó la tabla de la cama en el dedo gordo y ha estado curándose de la herida. Dice que se le va a caer la uña.
Voy a escribir sobre mi vida en esta mañana gris pero sin lluvia.

Para sobrevivir, hay que contar historias.

jueves, 4 de mayo de 2017

Por la tarde, he ido a Las Rozas y he vuelto. Por el camino he pensado en la soledad. Estamos muy muy conectados a través de modernos aparatos y aparatitos pero no nos vemos mucho las caras, esa es mi impresión. Otra cosa es que pueda haber en este mundo personas totalmente solas: o sea, fuera de toda sociedad, fuera de todo contacto humano, como náufragos. Pensando en los indigentes he hallado la respuesta. Y no todos. Fuera de ese rango u otros de desgraciados a los que se les niega el contacto humano (pienso en guerras, en esclavismos o en otras realidades horribles) no hay muchas personas que estén desligadas de la civilización, de lo  humano. Pero estamos demasiado atados a este invento virtual de las redes sociales y a los móviles y los whatsapps.
La realidad virtual nos sustrae bastante la realidad social a la que tiende el ser humano. Avanzaríamos más si cuadráramos los horarios de las familias y no inventáramos tantos mecanismos que nos anestesian la verdadera unión entre unos y otros.
La conciliación que llaman ahora vendría muy bien para que todos nos viéramos más, que realmente es lo que se desea, creo, y no el sucedáneo de mensajitos y llamadas. Para la coincidencia de los horarios se necesita mucho trabajo y pensamiento. Para inventar un modelo nuevo de móvil, no creo que ni la milésima parte de materia gris.
Como he dicho antes, me estoy leyendo "La isla del día antes" de Umberto Eco. El protagonista es Roberto, que vive en el Monteferrato y tiene que defender una plaza con castillo que se llama Casal. Allí conoce a un noble ateo que le enseña golpes de esgrima y anatemas en contra de la religión católica. Un monje le enseña, en medio del asedio de los imperiales (los españoles) una máquina de hacer metáforas. Y Roberto pierde a su padre en una acometida contra los sitiadores. Se convierte en siervo de un cardenal y este le envía a una misión: descubrir el punto fijo para poder medir la longitud de la Tierra. La latitud se conocía más o menos bien en aquella época (siglos XVI y XVII) pero tenían los navegantes gran dificultad para medir la longitud y muchas tierras conquistadas "se perdían para la cristiandad" al no saber los navegantes señalar bien la longitud. Todos querían llegar a las islas de Salomón que fue el que cortó al niño por la mitad y esas islas cortaban la Tierra por la mitad y, según la Biblia, eran muy ricas en oro y otras riquezas.
Roberto se enrola en un barco llamado "Amarilis" pero este sufre un naufragio y hace que el protagonista llegue al barco "Daphne" que está enfrente de una isla de caníbales. Están cerca de Australia y ven los grandes ratones marsupiales en esas isla.
LO que hace Umberto Eco es dar cuenta novelada de aquella aventuras marinas en que todo estaba por descubrir. El Nuevo Mundo atraerá y hará perder muchas vidas en su conocimiento y conquista. 
Me estoy leyendo "La isla del día antes" de Umberto Eco. Es bastante barroca. Es historicista. Está bastante bien. Es la historia de un náufrago. Yo también naufrago un  poco en este mundo de Dios. Mientras todo se agita a mi alrededor sin pensárselo, me siento pensativo y neurótico.
He leído en la prensa que todo el mundo tiene un objetivo que seguir. Por supuesto, yo tengo el mío aunque esté un poco difuminado.
Tengo una historia que transcribir. Esta historia está escrita a mano y la tengo que pasar al ordenador. Es la historia de mi vida. Espero pasarlo bien escribiéndola, retocándola, ampliándola. Son mis años de profesor. No sé a quién interesará. Por ahora, me interesa a mí.
Seguro que las calles de Madrid bullen de gente que compra y anda de aquí para allá. Tengo que hacer un arroz con conejo.
Hay que luchar cada día para ganarse el pan o las horas, para que no se apelmace la vida de tal manera que no se pueda masticar.
He perdido mi discurso largo de pensamiento abarcador pero me queda el recurso de ir diciendo lo que pienso en frases cortas, con cierto sentido.
Dice Umberto Eco en esa obra que he citado: para sobrevivir, hay que contar historias. Hay que tener una historia que contar aunque esa historia le suceda a otros.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Parece ser que a mí no me conviene viajar. Por otro lado, tampoco conduzco. Por otro lado mi hermano no es muy dado a los viajes. Me conviene, más bien, una cómoda rutina.
La rutina no está reñida con una imaginación abundante. He leído que a George Simenon le llamaban el imbécil genial. Fue un escritor del que no sé nada ni he leído nada de él pero los escritores mayores se sorprendían de cómo podía crear esa obra que creó.
Leeré algo suyo a ver cómo escribe ese tipo.
La vida nos ofrece oportunidades de trascenderla, de hacer de ella algo más que tiempo vivido.
Por el arte, por las obras podemos trascender nuestra vida.
Si solo nos dirigimos por los objetos que hay en el mundo o por los hechos de otros, no trascendemos la vida, nuestra vida.
Ahora, en mi casa, no pasa nada, nada trasciende. Todo es quietud, descanso y aburrimiento. Pero puede hacer que esto se reconvierta.
Pasear hasta el otro lado de la ciudad puede aportar al observador miles de cosas en las que fijarse y pensar en ellas.
Cualquier actividad tiene su recompensa, por tonta que parezca.
La vida no es solo acontecimiento, sino observación atenta de lo que nos rodea.
La mañana ha pasado como un recuerdo de lo que es la vida: una búsqueda de algo mejor que no llega. La soledad acuna nuestra alma para que se duerma porque no hace más que llorar. En las redes sociales se agita un mundo de amigos virtuales mientras los ancianos pasean su pena por la ciudad y ni los pájaros los tienen en cuenta.
Yo escribo para no pasar las horas de la siesta tumbado sin la suave caricia de Morfeo diciéndome que duerma. A esta hora hay un silencio de estómagos que trabajan y de sol que estrella sus rayos contra las esquinas de los bloques de ladrillos.
Las habitaciones de la casa se disponen para los casados que se dan al goce sexual como los insectos que sobrevuelan la casa, insomnes.
Hay muchas maneras de mirar la vida pero es igual de breve para el que se mueve en el desenfreno que para el que dormita en ella como un pequeño roedor que viera pasar el tiempo desde su pequeño agujerillo.
Me sobo mi barriga llena de grasa. La grasa de hoy será el hambre de mañana, cuando en la Tierra no haya más que bocas que gritan y que piden pan.
La tierra da las mismas vueltas pero el hombre da unas vueltas muy extrañas en ella.
En el seguimiento que ha hecho la psicóloga sobre mi adicción al tabaco no ha conseguido que bajara el número de cigarrillos. Me preguntó sobre mi vida y milagros y no sobre mi adicción. Las instalaciones de ese gabinete psicológico son un simple cuarto en un local de psicotécnicos. Lo primero que se me ofreció fue una sesión de rayos láser en la oreja. La psicóloga se ha interesado más por mi pasado y mi presente, en una especie de cotilleo, que sobre mi adicción. No creo que la psicóloga haya tratado a nadie de una adicción. Lo único que me dijo en una segunda sesión es que redujera la cantidad de cigarrillos a 25 y no lo he conseguido. Mi motivación para dejar de fumar ha desaparecido.
Es penoso que el tabaquismo, que causa un montón de enfermedades, no tenga una respuesta ni en la sanidad pública ni en la privada. O al menos, yo no la conozco. Es difícil salir solo de la adicción al tabaquismo porque se trata de una adicción fuerte. Con mucha pena tendré que decir no a esta psicóloga pues no ha conseguido nada. Lo que me fastidia es que su gabinete, o lo que sea, se anuncie en internet tan bonitamente y luego sea una filfa.
Lo primero que le dije a esa psicóloga es que quería tratarme de mi adicción al tabaco pero ella no ha hecho caso y me ha preguntado por mi novia, mi hermano, etc.
He perdido tiempo y dinero yendo a ese gabinete tan malo.

martes, 2 de mayo de 2017

Todos los turistas dicen lo mismo porque han visto lo mismo: "Lo primero que vimos fue la Fontana". Y luego vieron todo lo demás. Y lo cuentan como otros millones de turistas que ya han estado en la Fontana y tal. El turista de playa es más vulgar. No tiene nada que contar. Podría describir las olas, las arenas, el color de la sombrilla pero se ve incapacitado por su presbicia descriptiva. El turista de montaña contará "que allí todavía había nieve", como si eso fuera el sumum de algo.
El turismo es el amodorramiento de las conciencias actuales. Otro amodorramiento lo produce el fútbol y las anécdotas de los futbolistas.
La gente vive amodorrada por una tecnología banal que permite hacer fotos a todas las horas, por un entontecimiento que consiste en hacer lo que ha hecho el vecino y en un llenar las salas y los lugares hasta abarrotarlos.
Yo, sin embargo, con la educación clásica que he recibido, no muy honda pero sí eficiente, me mantengo en un obsoleto pasar de las tecnologías, de las fotos, de Facebook y de otro montón de gilipolleces que han inventado unos para hacer la vida más complicada a los demás.
Y es que hay que estar en todos los sitios, sacar fotos de todos los sitios y presumir de Fontana y de tantas cosas más que si no se presume no se está en este mundo como se debe de estar.
Tendré que confiar en el tiempo. Últimamente estoy en una crisis bastante honda en que no me valoro lo suficiente. Es más, me infravaloro y me comparo con los demás y salgo siempre perdiendo. Entonces, tendré que confiar en que el tiempo lo arregle todo. Cuando las cosas estén más claras estaré en el sitio que me corresponde. Y eso solo sucederá cuando pase algún tiempo y se despeje el terreno de mis sentimientos hacia las personas y haya un espacio para cada sentimiento.
Ayer estuve todo el día lamentando mi mala suerte. No me gustaba el papel que me tocaba representar. Sin embargo, Paco parecía estar a gusto con aquello que vive.
Se me echan los años encima y no he salido de la ciudad, no me he gastado nada del dinero que tengo y la gente es cada vez más aburrida y yo también. Estoy totalmente obsoleto. No estoy en la onda de nada, no hago nada agradable. Y me comparo con aquellos que disfrutan de la vida todo lo que pueden y salgo perdiendo, claro.
Mi exnovia piensa que volveremos a estar juntos y ni eso tengo claro hoy en día. Estoy entre mi  hermano y mi exnovia y eso me crea tensiones.
Mi novela no empieza nunca pero este verano espero escribir la historia de mi vida y entretenerme.
Deseo dejar de fumar pero no creo en la profesional que me está llevando la cura de mi adicción.

lunes, 1 de mayo de 2017

Yo he criticado las redes sociales porque allí va a parar toda tu intimidad. Será solo si la cuelgas de las redes sociales, claro. El caso es que este puente ha hecho que Majadahonda se haya quedado como un remanso de paz. Ni coches, ni gente. Y luego dicen de que la gente no tiene dinero. Me he apuntado a Facebook. No noto nada especial. No tengo muchos amigos, así que tampoco los tengo en Facebook. Lo que pasa es que es muy difícil hacer amigos de forma directa, invitándoles a un cigarrillo por ejemplo. Eso ya no se lleva. Todo es más complicado. La gente complica las cosas para hacerlas más difíciles, no veo el motivo.
Las calles están solitarias porque la gente está en las playas y hoteles de las ciudades costeras. Da igual el dinero que se gasten: se lo pasan bien y disfrutan. Luego, si tienen que pedir dinero lo piden a quien sea, incluso a un banco.
La vida pasa casi igual en una playa que rodeado de cemento. Los minutos duran los mismo o a lo mejor más rodeado de asfalto o viendo la tele. Mola sentirse joven y gastar el dinero que ganas. Mola cantidad.
La vida es una mierda de difícil comprensión pero hay que pasarlo bien del modo que sea.

domingo, 30 de abril de 2017

Hay personas que causan males y luego son inconscientes de esos males. Tengo una amiga que ha llamado por teléfono a mi hermano Paco y le ha dicho que vaya corriendo porque se estaba muriendo. Ganas de incordiar y molestar a los demás haciéndose la víctima. Es muy típico de esta señora. Mi hermano estuvo toda la tarde bastante nervioso por culpa de esa señora. Yo, al preguntar a esa señora que por qué se estaba muriendo dice que no se acuerda de nada. A la hora de esa llamada, esa señora estaba tan campante y mi hermano muy nervioso. Es de hijos de puta. Otra vez, estando mi hermano, mi exnovia y yo en Oporto, mi exnovia llamó "hijo de puta" a mi hermano. Se lo llamó después de que nosotros dos guardáramos cola para entrar en un museo y ella estuviera en una tienda comprándose una camiseta. Cuando avanzó la cola, ella se encaró con mi hermano y le insultó de esa manera. Pero es que los días posteriores, le llamó "hijo de puta" dos veces más. Es de hijos de puta.
Esas personas que hacen como Nerón cuando se ardía Roma me ponen muy nervioso y me dan ganas de estrangularlas pero no lo hago. Pero las cojo un odio muy grande, como si fueran enemigas mías para siempre, para toda la vida. No es para menos. Actúan como auténticos hijos de puta.

A los que ofenden sin dolor, ni agua.


Es la segunda vez que voy a la psicóloga de dejar de fumar. La primera vez fue gratis. Es pronto para juzgar pero he reducido el consumo a 25 cigarrillos diarios. Antes fumaba unos 30. La cosa parece que va por buen camino exceptuando que esta psicóloga parece que se toma más en serio mi enfermedad que mi adicción al tabaco. Si me fumo 5 cigarrillos diarios menos, a la semana son 35 cigarrillos menos, un paquete y medio menos. La cosa va bien. Ella dice que a lo mejor me quedo en un consumo no preocupante para la salud si no consigo dejarlo del todo. Si me fumara 10 cigarrillos diarios y no incrementara la dosis, por mí fenomenal.
Esta psicóloga es bastante empática y parece buena profesional. Me pregunta un montón de cosas que anota inmediatamente con mucha rapidez. Parece molestarse por mí. Dice que me ve muy estabilizado en mi enfermedad y que debería mejorar mi vida social. Dice eso porque yo le comuniqué que mi vida social es triste pero yo le dejé bien claro que lo que quería era dejar de fumar. Mi enfermedad y mi vida social no la va a resolver ella.
Hoy es domingo y he comido en casa de mis padres, como todos los domingos, y luego he venido a casa a ver si dormía un poco pero no he podido y de ahí que me he puesto a escribir esto para distraer el tiempo hasta que me vaya a Las Rozas a paseara eso de las cinco y media.

Un buen profesional es de gran ayuda.


Ayer fui al teatro y me reí, cosa cada vez más insólita en mí, la risa. Se me oxigenó la mente. Lo noté así. Salí de la función más despejado mentalmente. Se le puede llamar risoterapia. Puede ser el efecto del humor en el cuerpo y en la mente. Me siento mejor hoy por la mañana, aunque hace frío en la calle. Ha vuelto el invierno a finales de abril.
He leído las noticias. La corrupción hace mella en el partido del gobierno pero ningún otro partido esta preparado para gobernar. La vida, a veces, anda escasa de todo y nos tenemos que conformar.
La gente ya no pasa hambre del todo sino que tiene adónde acudir a por comida y ropa aunque sea usada.
Hay un millón y medio de familias con todos sus miembros en el paro. Escasea el trabajo, medio de vida de la gente pobre.
Hace viento fuera, lo veo desde mi habitación. Ese viento se podría llevar de una vez la ansiedad y el mal humor, la escasez, la corrupción y el hambre. Pero no. Ese viento lo que hace es agitar todo eso y revolverlo con furia para que se note más.
Yo quiero fumarme un cigarrillo y dejar de decir verdades pequeñas. Yo desearía fumar un cigarrillo y viajar mínimamente para sentirme grande. Yo anhelo un cigarrillo y el humo que produce que se estira como el deseo hasta que se ve cumplido.

El mundo está ahí pero nada sé de él.



sábado, 29 de abril de 2017

Pongamos que hablo de una sensación vital de derrota. Ese es el modo de sentirse no solo de los españoles sino de todo el mundo. Se acabó el progreso continuo desde que acabó la II Guerra Mundial. Ahora todo son tiranteces entre los mandatarios, entre los políticos nacionales, entre la gente.
Nos han acostumbrado a lo incierto. Ya nada es seguro. Ninguna creencia es firme. No hay derechas ni izquierdas. Toda idea se ha subvertido mediante la mentira y la manipulación.
Ojalá yo creyera en Dios o algo perenne que me diera una certidumbre pero no creo; yo mismo soy un tipo dubitativo que no sé a ciencia cierta quién lleva la razón en estos tiempos.
La gente desconfía: es el ejercicio más ejercitado desde que llegó la crisis. Cualquiera es capaz de engañar, de que su prestigio se venga abajo por ladrón o embustero. Los bancos han engañado. Las instituciones fallan. Los presidentes decían que no había crisis, solo deceleración y ganaban elecciones. Mintieron descaradamente para ganar. Y con mentiras no se gana nada. Sí, se gana desconfianza.
Luego vinieron recortes porque hubo, eso: gastos sin cuenta, derroche. Y luego vino el populismo que lo quiere arreglar todo si le damos el poder.
Y luego se destapó la corrupción. Más mierda. Más ilegalidad porque se financiaban los partidos ilegalmente.

Y ojalá no venga el populismo barato arreglalotodo.

Acabo de oír en radio nacional un programa que se llama "documentos" y hoy han hablado de Max Aub. Yo leí algo de él hace tiempo pero no me gustó. Resulta que fue un hombre de teatro y de cine no solo durante la II República española y la guerra civil sino que también lo fue en México, donde estuvo exiliado. Al acabar la guerra estuvo tres años en campos de concentración pero en ellos no dejó de escribir. La ayuda del gobierno mexicano fue fundamental. Escribió una tetralogía llamada "El laberinto mágico" sobre la guerra. Escribió mucho teatro y novela pero no se le recuerda nada. Escribió una biografía falsa de un pintor y consiguió que ese escritor tuviera vida entre los críticos pictóricos. Escribió un cuento llamado "La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco" donde critica a los exiliados que sueñan con la muerte de Franco y no hacen nada por derrocarlo. Pero el último disgusto de su vida se lo llevó cuando vino a España en el 69 y aquí ya no encontró ni la memoria de lo que había sido su lucha ni compañeros que le hablaran de ella. Así escribió "La gallina ciega" que es una amarga reflexión sobre cómo Franco consiguió hacer olvidar la guerra a todo el mundo.
Yo creo que la II República española fue un ensayo nada serio que llenó a España de problemas. Que la guerra fue un error añadido a ese otro error y que la dictadura de Franco fue demasiado larga y adormecedora.
Errores en España en pleno siglo XX que no trajeron nada bueno. Ahora la democracia que hay en España es un poco triste, llena de políticos y personajes de la realeza que se han pringado en corruptelas; una democracia de la que todos tiran a ver quien saca mayor tajada; una democracia en que Cataluña quiere ser independiente; una democracia joven e imperfecta que no mejora sino que empeora y entristece a los españoles; una democracia a la que se han apuntado nuevas formas políticas pero que no son la solución ni mucho menos a esa democracia; una democracia que como no mejore va a pervertirse en un sistema político erróneo. La UE nos ampara, menos mal pero si la UE se rompe, nos vamos a la mierda.
Mi hermano gemelo es muy estable emocionalmente. Mucho más que yo. No se inmuta por mucho que pase a su alrededor. Tiene las cosas mucho más claras que yo. Acepta su vida como viene y no se cuestiona esa misma vida que vive. Se limita a vivirla.
Yo me cuestiono muchas cosas que experimento, me parecen mal muchas cosas que vivo, que leo, que siento, que pienso.
Este blog me ha servido para poner en claro algunas cuestiones de las que no tengo mucha clarividencia, simplemente las he expuesto como problemas que se deben resolver o que, según mi criterio, ya nunca se resolverán.
El mundo está en crisis. Las esferas políticas caen sobre la ciudadanía como globos que la asustan, que la condicionan. Los partidos tradicionales ya no dan respuesta a un pueblo que ya no cree en las soluciones ortodoxas. Ahora crecen los populismos y las mentiras. En el mundo de hoy cualquier cosa vale para llevarse el gato al agua: la mentira e incluso la violencia.
Se habla de presionar. Hay que presionar, asustar, amenazar, lo que sea con tal de ponerse en el poder y mandar. Ya todo vale.
Y en un mundo en el que todo vale y los derechos humanos se pisotean o la mentira entra en acción como Pedro por su casa, no estamos seguros nadie.

Si todo vale, ten cuidado.



No nos engañemos. No es que yo piense que la vida es difícil y que la gente acoja su soledad como mal menor. Es que, objetivamente, vivimos la vida en una soledad impuesta por temor al otro. La amistad nunca ha sido tan cara como en nuestros tiempos. Es muy difícil hacer un amigo tanto por parte nuestra como por parte de los demás. Todo el mundo piensa que los demás, como nosotros mismos, están llenos de problemas y, por lo tanto, son extraños y preocupantes compañeros de viaje.
Una vez en la escuela, en el instituto o en la universidad sí se pueden hacer amigos pues todos los de tu alrededor tienen un destino común (estudiar para alcanzar un puesto de trabajo) pero sacados de ese contexto o de algunos otros que favorezcan la camaradería, todos los que te rodean son extraños y peligrosos. O así los percibimos. Es la crisis, el terrorismo, las drogas de cualquier tipo, la delincuencia,  la pobreza, el paro, el origen del otro que tenemos enfrente, la guerra de los sexos, los problemas psicológicos que abundan en nuestros días. Es decir: nadie está exento de problemas. Es más: cargamos con un montón de problemas que nos hacen peligrosos a los demás, poco claros, caóticos, extraños, difíciles de comprender, casi peligrosos para llevar una vida normal junto a quien sea.
Después de esta crisis económica pero también de valores, de pérdida de confianza en la persona, de corrupción política pero también personal, nadie se salva. Yo no voy a ser un héroe que busque la realización personal a través de los demás. Yo soy un enfermo y debo acatar mi enfermedad y conformarme con lo que hay: esos amigos superficiales con los que tomar un café.

Si no tienes azúcar, olvida lo dulce.





Esta semana he vivido un episodio de ansiedad. Me ponía muy nervioso la idea de quedarme solo en la ciudad cuando mis padres y Paco se fueran al pueblo. No solo eso sino que he tenido que acudir al ambulatorio dos días seguidos y llevar a mi madre al dentista y seguir con el registro de cigarrillos fumados para lo de la psicóloga del tabaco (dejar de fumar). Tantas cosas a la vez me han puesto nervioso o ansioso. Hoy mismo, al leer las noticias en internet, me he puesto nervioso o ansioso. La idea de la psicóloga de que debo cambiar de vida me pone nervioso. Todo porque yo le dije que llevo una vida social "triste". Pero creo que es lo que hay porque, luego, hablándolo con mi hermano, hemos concluido que los amigos no existen o es muy difícil encontrarlos. Yo creo que tendré que seguir viviendo con la frustración de una vida social "triste" porque no hay otra vida más que la que es dada vivir o quizás intente apuntarme a una asociación de senderismo (que no sé si me gusta) para ver si me echo algún amigo (que no sé si existe).
He escrito sobre la soledad unas reflexiones. Veo mucha gente sola a lo largo del día. Es la tendencia que se sigue en esta sociedad que fomenta la desconfianza hacia el otro.
La guerra de los sexos, el racismo, la falta de confianza en el otro está a al orden del día: consecuencia: soledad, gente solitaria que anda por los bares bebiendo y bebiendo ahogando su soledad.
Yo puedo intentar algo por medio de internet pero no sé, no me da buen rollo la virtualidad de internet.

Si estás solo, cambia tu vida.





lunes, 17 de abril de 2017

Hago otro intento de dejar de fumar. A la una del mediodía no he fumado ni un cigarrillo. Me sudan las manos. Estoy un pelín ansioso pero por ahora aguanto sin fumar. Esta mañana, a las ocho, en la cama, me ha dado un dolor de garganta muy fuerte. Dura ese recuerdo del dolor en mi mente para ayudarme a no fumar.
Espero que este intento me lleve a no fumar en todo el día, cosa  que no consigo en mucho tiempo.
Por otro lado ya se ha acabado la semana santa. Una escritora se queja de que un dirigente haya querido poner las banderas a media asta. Bueno. Dice esta escritora que ella, como republicana que es, ha celebrado su 14 de abril; o sea la proclamación de la II república española. Cada uno tiene sus mitos en esta vida, eso es incontrovertible.
Bueno, la vida va pasando y deseamos hacer mejoras en ella y quizás lo que hacemos es ir tropezando y tropezando hasta la caída final. Bueno, quizás haya personas con muchos altos ideales pero que de nada sirven para vivir la vida diaria.
Yo voy a ver si no fumo en una semana y me olvido de este miedo a que me dé algo, a esta obstrucción respiratoria y a este sinvivir que es estar todo el raro pensando que el tabaco me va a matar.
Me voy a beber una cerveza sin alcohol para moderar esa ansia que me agota y luego voy a comer. Ya he leído la prensa. Por ahora, Trump no ha respondido a Corea.

lunes, 10 de abril de 2017

La economía es una cadena, dice mi hermano. Si nosotros, los del primer mundo, comemos y disfrutamos de un techo es porque en el tercer mundo hay gente pasando hambre. Dice la canción: piénsalo dos veces: es otro día para ti y para mí en el paraíso.
A veces vivir en el paraíso es muy aburrido, tienes de todo menos una diversión que te saque del marasmo en el que te encuentras. Pero otros ni siquiera tienen qué llevarse a la boca.
Una persona que tiene todos los medios materiales para ser feliz puede no ser feliz y otra que no tiene casi nada puede ser feliz. He ahí la paradoja.
Estos días de vacaciones, muchos se han ido a la playa dando envidia a los que se quedan en sus sitios habituales. Va a haber 15 millones de desplazamientos. Parece que la población se despereza de una situación de crisis. Ya todos podemos darnos el lujo de dejar Madrid vacío en Semana Santa.
Yo me iré al pueblo, donde la situación es bastante triste. Como se suele decir, no hay ambiente allí. Me llevaré lectura para acabarla antes de que se me acabe la fecha de entrega. Son dos libros: "La máscara de Africa" de Naipaul y "La historia del llanto" de Alan Pauls.
El hombre que vive en un pequeño retiro espiritual vive feliz. El hombre que va con la masa a todas partes, es feliz solo a ratos, solo cuando está con esa masa que vive momentos felices. En la soledad, esa persona se siente triste.
Disfrutemos de nuestro paraíso imperfecto mientras los que están en la calle puedan salir de ella alguna vez y recuperarse.





domingo, 9 de abril de 2017

En las noticias que leo en la prensa, todo se va configurando de algún modo para que la situación sea estable. Es como una partida de ajedrez en la que un jugador ha hecho un par de movimientos raros que no se entendían pero que, en el transcurso de la partida, el jugador lo arregla de algún modo para que la misma partida parezca ortodoxa y fiable. Así, ya se van a tomar en cuenta las medidas del "Brexit" que parece que no era tan grave como parecía y, además, cuando pasen unos meses, ya la gente estará en otras cosas.
Trump parece que ya es presidente y se ha definido por medio de unos misiles contra un ataque químico. Ya ha reaccionado, ya se ha posicionado, ya es un presidente que se encamina a algún lado.
Estas dos protuberancias políticas (elección de Trump y Brexit) han dado mucho que hablar y que escribir por un tiempo por su novedad e indecisión pero en un sistema, cuando un elemento es extraño, cuando pasa algún tiempo, ese mismo elemento recompone la estructura de nuevo y crea un nuevo sistema en que la cotidianidad pueda volver a darse sin ningún problema.
Y así vamos. Que nada nuevo es inmensamente tan nuevo que no pueda entrar en las coordenadas de lo normal y que nada nuevo dura mil años sino muy poco en las entendederas de la gente.

jueves, 6 de abril de 2017

Mis escritos me producen pereza. Cuando empecé a escribirlos, un entusiasmo por la historia que estaba contando me llevaba a rellenar páginas y páginas con la euforia de lo que está por acontecer y la novedad de lo que ocurría ante mis narices. Pero los buenos toreros (y los buenos escritores) son los que saben rematar la faena; o sea, acabar lo empezado. Hay historias que se me han quedado cojas porque se me acababa el material narrativo: el personaje no tenía ya adónde ir o qué hacer. ¿Lo mataba? Una salida fácil. ¿Seguía escribiendo ocurrencias de él? Un medio de complicarme la vida y no acabar nunca.
Cuentos tengo que han quedado archivados sin un fin. Novela tengo que no he desarrollado felizmente y ha quedado desestructurada: partes largas y partes cortas que no tienen un sentido único.
Quizás este verano venza la pereza y me dedique a rematar historias de algún modo convincente. No en vano, llegaremos a los cuarenta grados así que me compraré un ventilador y empezaré a rastrear historias inconclusas para que no se queden cojas en el archivo de mi penuria literaria.
Julio y agosto van a ser testigos de finales de historias que yo quiero sorprendentes y no lo van a ser: simplemente, la historia concluirá y dejará de chirriar en los archivos.


Algo hay que hacer para que no nos ocurran cosas.


miércoles, 5 de abril de 2017

Estos días estoy como volado; es decir, que mi mente está dispersa, la disciplina de las horas ocupadas no me conducen la vida. Vagabundeo por la ciudad sin ningún sentido. Me concentro en los kioskos de la lotería dejando pasar el tiempo. Las calles parecen que vuelan porque no sujetan mi vida que antes tenía un orden. No sé cuánto durará este estado de mi conciencia pero si dura mucho perderé cualquier anclaje con la realidad de las horas.
No es preocupante pero si no me ajusto a mis escritos y mis lecturas perderé cuanto tengo de certidumbre en el tiempo que pasa.
Cada uno busca la manera de pasar el día pero si yo paso el día fumando, dando paseos vanos y charlando con el lotero me veo inmerso en un mundo que no tiene fin, que no tiene límites precisos a mi pensamiento ni a mi actuar en las veinticuatro horas que tiene el día.
Tengo una novela por acabar, tengo otra en mente y tengo un manuscrito para pasar a ordenador. Además, tengo otra historia frustrada que puede ser un relato corto pero no tengo ganas de hacer nada.
Las musas no me asisten, las horas pasan como al que pasea por el mar que se obnubila con las olas. La tristeza, en forma de desesperanza, acude a mi alma y la hace vulnerable y fea.

Espero que haya algo que me haga activar mi mente de algún modo porque si no, me voy a desesperar del todo.

El abandono propio de las personas distraídas no consigue más que desorden y desesperación en la vida.


Cuando me levanto, leo las noticias y me doy cuenta de lo mal que va el mundo. A todo el orden posible que hay precisamente en el mundo se lo suele llamar sistema. Sistema es parecido a otra palabra: estructura. Las dos implican un orden de unas partes que coinciden en un total armónico. Pero, en la sociedad actual, ¿hay tal sistema o tal estructura de partes que den un total armónico? Yo creo que no. Todo el conjunto de cosas que pasan en el mundo obedecen a unos intereses arbitrarios, a unas pasiones primarias y abyectas, a una falta de solidaridad terrible y en suma, a un desorden moral que hace que cada paso que da la historia sea en un sentido equivocado. Y cada vez vamos a peor. Los jóvenes ya ni trabajan ni estudian, no tienen plan de futuro más que para ir a comprar una cocacola. La vida se vuelve incómoda, sin amigos, sin apoyos familiares. Cada uno va a su bola (esta expresión se repite tan a menudo que parece la consigna a seguir). El mundo parece hecho de locos para locos, sin ninguna doctrina ni ley ni moral que seguir.
Pero hay datos para la esperanza pues parece que hemos cobrado conciencia del ecosistema que representa la tierra entera y que hemos de cuidar, hemos sabido dar una respuesta a los refugiados de las guerras como hemos podido (ya no se habla tanto de los refugiados), hemos hecho algunos avances. Si la vida del ser humano se rigiera por el bien hacer y el bien obrar, se le podría llamar sistema a este mundo loco en el que estamos envueltos como con una manta llena de mierda.

lunes, 3 de abril de 2017

Me estoy leyendo "Una pareja de escritores" de Raimond Chandler. Es una cruda realidad. Los escritores nos empeñamos en ser escritores pero no sabemos dónde vamos o no confiamos en lo que escribimos. Somos una ingente legión los escritores y a todos se nos ocurren cosas que no tienen mucho valor. Como dice el protagonista del libro ese: " todo lo que he escrito lo tiraría a la basura un escritor de verdad". Pero bueno, no vamos a tirar la toalla y seguiremos intentándolo. Hasta que nos salga la obra definitiva, valorada en un concurso o por una editorial. Es triste la vida del escritor, es muy solitaria, es muy frustrante. Últimamente, yo no he escrito ni una línea en una semana y mi mente se ha quedado atorada para imaginar nada. Siento que un día, nada se me ocurrirá, no habrá motivo alguno para escribir. O quizás no. Quizás escribir sea como montar en bicicleta y seguiré empeñado en trazar historias en un papel.
Por lo demás, al leer las noticias, filósofos agoreros dicen que el futuro es una pesadilla y padres dicen que sus hijos serán más pobres que ellos en ese futuro. Pero la alegría de vivir siempre existirá, habrá gente siempre ávida de acumular experiencias de todo tipo.
La mañana está fresca y la gente anda preocupada por sus hijos, por la compra, por hacer la comida, por echar un polvo después de comer.
Yo estoy preocupado por muy pocas cosas. Mi futuro de hoy tiene muy poco relieve, es como una bola que va rodando, rodando y no  sabe dónde parará.

El futuro, eso que nadie ha visto.


domingo, 2 de abril de 2017

Nos vamos refugiando en lo que queda. El otro día oí decir en una cadena de radio religiosa que vivimos el poscristianismo. O sea, que el ser cristiano ha pasado de moda. A la gente le incomoda que todo vaya pasando de moda porque se queda sin nada a lo que agarrarse. Si de joven vivió una familia más o menos extensa y ahora vive sola, la persona nota un cambio brusco que le angustia. Si antes había un fervor religioso y ahora no lo hay pues le pasa lo mismo. Y si ahora se oyen noticias de crímenes y de políticos abyectos, la persona en cuestión no sabe ya que hacer o a quién votar. A lo mejor se compra un perrito para tener algo de certidumbre en la vida. Un poco de fidelidad a la que agarrarse, aunque sea animal.
Y así esa persona se va haciendo vieja y le pasa como al protagonista de "El extranjero" de Camus, que no sabiendo qué hacer en este mundo, mata a un argelino que está en la playa y luego dice que no sabe qué es un crucifijo.
Y es que el mundo ha dado tantas vueltas que quizás solo espere la robotización o la llegada de un Mesías que aunque no anuncie el fin del mundo, anuncie otra desgracia parecida y la gente vea las orejas al lobo y vuelva a creer en los valores de la antigua Grecia o en los valores que expresó Jesucristo o Confucio que ahora se están muriendo por dejadez u olvido o porque las personas nos estamos convirtiendo en unas bestias.

No olvides lo que dijeron los que murieron por ti.


jueves, 30 de marzo de 2017

Con esto del cambio de hora, me ha venido un cierto descontrol. La novela la tengo aparcada, que es un modo de decir que no se me ocurren cosas que escribir. A lo mejor, también este cambio de tiempo (calor impropio de la estación y luego nieve) también me ha afectado. El caso es que ando como desorientado.
Tengo que hacer un diálogo que dure siete páginas para explicar ciertas cosas de mi novela, como por ejemplo, cómo consigue un hombre mantener durante una hora atentos a un montón de indigentes por medio de sus palabras. En mi novela, hay un hombre que acude cada noche a una plaza y se pone a hablar a unos indigentes pero luego acuden más y más por la fama de "curandero" que tiene ese hombre. Pude haber motivos psicológicos en esos "sermones" que el hombre dirige a los mendigos o puede ser todo una falacia y en ese diálogo intento explicar por qué le siguen todas las noches.
He leído cosas de la psicología existencial o humanista para ver si me daban alguna pista. He leído sobre algunos autores desde Maslow a Perls para ver si lo que he inventado tiene algún encaje en esa invención que he hecho en mi novela. Pero creo que debe ser el argumento mismo de la novela el que explique los sucesos de la propia novela.
Después de este rollo, yo creo que cualquier grupo humano es susceptible de dejarse llevar por un discurso, como pasa en internet, en que cada gurú, como se llaman ahora, tira de miles de seguidores por muy absurdo que sea lo que diga ese gurú.
En fin, voy a ver si me decido a volver a mi novela pues es la manera de dar sentido al día: escribir una o dos páginas diarias de lo que sea para quedarme tranquilo y orgulloso de lo que hago.

El trabajo diario, si no es excesivamente costoso, es un aliciente.


sábado, 25 de marzo de 2017

Ayer viernes estuve a la asociación bipolar de Madrid con mi hermano. Salimos a las cuatro de Majadahonda y empezó a llover. Cuando llegamos a Madrid, llovía mucho. Nos metimos en el metro y llegamos a Prosperidad. Dimos unos paseos hasta que se hizo la hora y luego pasamos a una sala, allí, en el centro, donde un psicólogo nos habló de inteligencia emocional. Estuvo muy bien. Me hizo pensar y remover las ideas que tenía sobre ciertas cosas.
Luego echamos un cigarrillo y charlamos con otros enfermos y volvimos a la misma sala. Hicimos una terapia de grupo. Estuvo bien también pero a mí se me hizo un poco pesado. Luego fuimos a un bar a por un bocata de calamares y luego nos encaminamos a Moncloa andando, que es un recorrido largo. En Moncloa nos tomamos una cocacola y nos vinimos a casa en autobús. Ya no llovía. La cosa es que yo veo que esta asociación presta un servicio muy bueno con buenos profesionales. Está muy bien. Te quitan temores y te ayudan a entender ciertas cosas psicológicas y de la enfermedad.
El paseo hasta Moncloa estuvo muy bien. Ejercité las piernas. Lo malo fue que en la cama di unas cuantas vueltas antes de dormirme pero hoy me he despertado a las doce.
Ahora estoy en dos asociaciones de enfermos mentales: el tu decides y la asociación bipolar de Madrid. Junto con mi hermano.

No es el lugar lo que nos gusta, sino la sensación que deja el lugar.


lunes, 20 de marzo de 2017

La corrupción está instalada en España como una puta costumbre. Roban todos los políticos todo lo que pueden. Y luego dicen que es por el común del ciudadano que se lleva folios de la empresa. Menudos aprovechados hemos tenido en bancos, partidos políticos y cargos públicos de todo tipo. Como dice Rosendo: dale a la matraca y raca y luego yo no he sido. Qué mierda de país. Qué poca justicia, que de dineros han salido de España rumbo a Suiza. Qué rumbosos han estado todos para trincar de las arcas públicas y para untar a amigos, amiguetes y amigotes. Cómo es la política en España. El que no roba es un gil, deben de decir todos los que se apuntan  a concejales. Cuando no es el amiguismo vergonzoso, es el trincar el 3% o lo que salga. Qué ganas me dan de vomitar encima de ellos. Menos mal que todavía debe quedar para hacer un colegio o tapar los baches de alguna carretera. Y a mí lo que se me ocurre pensar es en la vida que llevan con tanta pasta que trincan. Vivirán en Ritz temporadas larguísimas, se irán de safari, se acostarán con putas de lujo, comerán en el Bulli y luego dirán que no tienen nada ya porque se lo han gastado. Normal. Si es que el dinero público es inmenso. Viene de todos los españoles que cotizan. Y somos muchos españoles. Lo peor es que la gente exige que devuelvan el dinero y no lo devuelven. Porque se le han gastado en cosas de lujo. Si es que los corruptos tienen unos gustos especiales, difíciles de saciar. A mí me gustaría ser corrupto por un día, a ver de qué va la cosa. A lo mejor hacen un concurso y todo: corrupto por un día porque España está que da verdadero asco. Ni la política funciona, ni la justicia, ni la monarquía. Los estancos funcionan: voy a por un paquete de tabaco y voy a echar un poco de humo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Si uno consigue un orden en su vida, esa vida va a pasar más felizmente. Porque a la vida hay que domarla un poco como a una yegua informe y salvaje. Vale que la vida pase, en algunos momentos de la misma, como algo que nos sobrevuele, que nos mande el paso que hay que llevar pero pasado un tiempo, hay que procurar que seamos nosotros los que le digamos a la vida: de cuatro a cinco, voy a hacer esto y de once a doce, voy a estar de fiesta. Los que viven la vida loca sin horarios de ninguna clase acaban por verse vacíos al ver pasar las horas como huracanes con prisa. He estado leyendo un poco la vida de los cínicos, que fueron unos reformistas de los platónicos y que eran todos mendigos que se mofaban de las convenciones de la sociedad de aquel entonces. El más claro representante era Diógenes. Los cínicos se pasaron su vida haciendo una performance continua de sátira contra la sociedad en que vivían. También excitaban la piedad de los ciudadanos para conseguir limosna y haciendo esta serie de cosas construyeron una filosofía de crítica a lo que estaba instaurado y era indiscutible por todo Atenas. Hasta ellos siguieron un orden en el desenmascaramiento de esa sociedad contra la que iban. Eran unos pequeños revolucionarios pero que tenían bien clara su doctrina. Algo quedó de ellos: unas anécdotas y una teoría. Porque actuaron con el orden de saber qué querían. Y supongo que tendrían un horario según fueran las horas de calor o de la noche y el día. La vida sin orden es confusa, alarmante y nos pilla a contrapié siempre. Es mejor embridar las horas un poco hasta que llegue la hora de la fiesta que para mí ya es un café en una cafetería y unos cigarrillos a la puerta de la misma.

De día, las horas para hacer algo. De noche, el sueño.


martes, 14 de marzo de 2017

Hay mucha desigualdad en España y los sueldos son bajos y el empleo precario pero se está avanzando al 3%, más que en toda Europa. Se podría emplear esa subida de la economía en acabar con la desigualdad. En fin, yo veo menos mendigos que en 2013 y la gente parece que ha resucitado algo quizás debido a la economía sumergida, que es la que realmente hace que se nivelen las rentas. En España hay un mito que dice que uno de cada dos euros es negro. No ha habido gobierno capacitado para hacer fluir todo ese dinero negro que existe en la nación. No lo pueden hacer porque se cargarían la forma que tiene una familia de salir adelante. Cuando decían que existían cinco millones de parados, todo el mundo se daba cuenta que esos parados seguían perviviendo gracias a la economía sumergida, no a la benevolencia de sindicatos y gobiernos. Las chapuzas y el trabajo encubierto estaba ahí, no se ocultaba a la vista de nadie. Pintores, albañiles, fontaneros en paro se ofrecían para hacer arreglos. Y esto seguirá por mucho tiempo porque es una forma de vida que se asentado en la economía de muchos hogares.
Además, hay mucha gente que no tiene esa salida a la chapuza y lo está pasando mal, con contratos de pocos días. ¿No podía el gobierno hacer algo al respecto y crear un sistema sólido de trabajo en España?
La comunidad europea ya ha avisado de la inestabilidad de la economía española.
Pero los españoles, como siempre, vivimos un poco en precario, un poco viva la virgen, un poco como Dios nos da a entender.
Y no es malo del todo que sigamos así porque yo creo que si viene la izquierda, por tradición en este país, se revuelven las cosas para ir a peor: de ejemplo, ZP.

lunes, 13 de marzo de 2017

Los acontecimientos quedan detrás por otros que vendrán. El viernes fui al pueblo y vi las gentes que lo habitan. El pueblo está muy muerto, muy apagado. Siempre que voy allí, entablo las mismas conversaciones: cómo es vivir en Majadahonda, mi exnovia, mis padres, anécdotas de la mili del que me habla, etc. Pero he respirado una paz que no se respira donde vivo, siempre lleno de coches y ruidos. Luego fuimos a Villalba. Estuvimos en la biblioteca. Hay un montón de novelas. Al salir de ella, nos estuvimos un rato sentados mi hermano y yo en un banco contemplando una plaza. No hay plazas de esas en Majadahonda donde pueda descansar la vista a lo largo. Lo notamos enseguida, la diferencia entre una Gran Vía larga de nuestra ciudad y la existencia de esa plaza ancha donde tender los ojos. Luego, las aceras son anchas y sin obstáculos como aquí, donde vivo, donde se confunden los caminos de los coches y de los peatones. Nos sentamos en una terraza, de esas que están en aceras anchas y leímos los periódicos. Descansamos del ajetreo de gente y de coches por una tarde y nos sentimos dichosos. En Majadahonda, quitando la Gran Vía, todo son incomodidades y falta de descanso para el viandante.
Después de cenar, nos vinimos a casa. Nos acostamos pronto, pues la película no era de nuestro gusto. Yo ya la había visto.
Hay que buscar el descanso del alma después de haber trabajado. La novedad de un lugar ameno y descansado es ideal para el descanso de días de estar pendiente de vivir sin tregua.

En el viaje está la incomodidad pero también el descanso.

jueves, 9 de marzo de 2017

Me acuerdo de que el año pasado por estas fechas cayeron unos aguaceros muy buenos para los pantanos y el campo. Este año, está haciendo calor en desuso y no llueve ni gota. A mí me gustaría que cayeran unos chaparrones inmensos para que la gente no saliera a la calle a investigar al vecino ni a dejarse ver. Así, por un tiempo, la gente estaría en casa, en severa introspección. Me gusta imaginarme los campos que yo conozco recibiendo ese agua bendita. Y los pantanos llenándose para un verano de mucho calor, como cabe esperarse. La lluvia trae ese pensamiento tranquilo y amable a los corazones mientras que el calor exacerba las pasiones bajas y altas y hace sudar la gota gorda.
Los pájaros ya se persiguen buscando su unión amorosa. Los cielos son límpidos de azul transparente.
Yo quisiera verme en el pueblo donde nací y vivir allí durante un año a ver qué pasaba pero no voy porque no hay cine.
El ring ring del teléfono es como un grillo cosmopolita y lejano.
Los gorriones son los pedigüeños de las ciudades.
Me estoy hartando de escribir así que diré que hoy he estado leyendo "El extranjero" de Camus y me parece una novela de estilo muy reposado e inmanente. Capta Camus el sentimiento y lo que le rodea.
Luego he leído el Quijote: la quema de libros. La verdad es que los libros no nos vuelven locos a nadie. Solo pretenden enseñar deleitando.

la vida es bella a veces.

miércoles, 1 de marzo de 2017

A mí me da igual que lo que escriba aquí no sea atractivo. Lo único que quiero es desahogarme un poco. Yo sé que hoy viviré momentos de inutilidad vital, de no saber qué hago en el mundo, de no tener dónde emplear las horas pero lo tengo que vivir, no me queda otra en mi situación. Lo que me importa es que los momentos que tengo válidos, que merece la pena vivirlos, los aproveche y me siente bien.
Siempre pienso de mis novelas que son malas, que no tienen interés, que nunca triunfarán en el mercado literario pero mientras las voy escribiendo, las voy moldeando como un pastel que quiero que por lo menos a mí me gusten.
La vida te pone en determinada situación y has de vivir en esa determinada situación, mal que te pese. A lo mejor a mí me hubiera gustado levantarme hoy a las 7 de la mañana, haber cogido el autobús y luego el metro o el tren y haber ido a un instituto a dar clase pero eso ya pasó. Hoy vendrán horas inútiles, cansadas de no hacer nada, de pensar que mi tiempo lo estoy tirando.
Y solo si soy capaz de aprovechar los tiempos que vienen buenos en el día es como voy a ser capaz de decir: este día ha tenido algo de miga, algo de interés.
La vida es algo incomprensible a veces por múltiples factores pero no debo quejarme pues hay mucha gente, muchísima gente peor que yo así que voy a  ver si me salen unas líneas de mi novela y en paz.

La vida no es como uno querría.

martes, 28 de febrero de 2017

Mi carácter depresivo hace que piense mucho en el pasado como algo mejor, en la muerte y en posibles accidentes que hagan que lo pase mal. No me puedo librar de estos pensamientos que me acosan constantemente. No soy una persona de certidumbres, al revés, soy una persona que duda mucho cuando antes no dudaba y me dedicaba a vivir la vida. Escribir me sirve para espantar estos fantasmas pero siempre vuelven, siempre vuelven.
Cuando me eché novia tuve que soportar una crisis de celos de mi novia pero luego lo pasé bien con ella hasta que le volvió otra crisis de celos que ya afectaba a mi hermano y ya no pude más.
Mi vida no ha sido muy buena desde los treinta años, en que yo dejé de ser un inconsciente y me hice consciente de lo mala que es la vida.
Yo me divertía en la vida cuando tenía veinte y tantos y era muy dicharachero y me gustaban los placeres baratos como fumar, bailar, reírme de los demás, estudiar un poco y pasar el rato.
Pasar el rato ahora se ha convertido en un ejercicio de reflexión que lo impide todo, la risa, el baile, la comedia de la vida y la acción.
Qué pena es ver cómo se ha pasado el tiempo y no soy ni la sombra de lo que era, esa despreocupación que exhibía se ha ido al garete y esa forma de vivir, tan ligera y divertida, también.
Que asco. Ahora hay que ser serio, perder el tiempo tomando un café y decir las mismas cosas que dice toda la gente.
Siempre aspiré a ser un escritor pero un escritor divertido y salaz, que se riera de todo el mundo que presencio ahora amargado y triste.


Pasan los años, pasas tú




lunes, 27 de febrero de 2017

Acabo de comer. Me he tumbado pero no duermo. Tengo que ir a la compra porque hoy es lunes. La cara de Francesc Homs me escupe a mi cara. Pobre hombre. Lo que le están haciendo. No hay justicia en este país. Él, que es hombre de paz, todo lo hace pacíficamente. En fin, Homs. Todo mi aprecio. He puesto jazz en internet a ver si me calmo porque estoy nervioso pero tanta trompeta y tanta percusión y teclado me recuerda a Homs y me pongo más nervioso así que voy a meterme con mi novela a ver si escribo unas cuantas páginas sin el temor de estropear lo ya escrito pero todo sea porque mi novela avance y un día esté en las librerías de Barcelona traducida al catalán, esa lengua de hombres íntegros y pacíficos que quieren ser un país al margen de España. Homs y Mas odian a España porque les roba y les mata en una esquina putera y deja que Cataluña se pudra al sol antes de que sea independiente. Cataluña debió ser un país antes de la guerra o antes de que Napoleón pisara estas tierras. Cataluña tiene vocación de gran país y la puta España no le deja ser un país y encima Homs tiene que ir a los tribunales, qué pena me dan Homs y Mas, los pobrecillos, que creen en una Cataluña libre y grande y no les dejan ser libres ni grandes.
Qué asco da España, en la que ya no hay justicia, ni pan ni tierras ni la libre disposición de la plurinacionalidad. Pobre Cataluña que no es libre y entera como una prima que tenía yo en Figueras.
Pobre Cataluña que no se independiza porque no se sabe si los catalanes la quieren así o de otra manera. Mas y Junqueras se encargarán de Cataluña, esa comunidad puñetera. La harán libre y grande como Franco quería a España, ese país de la patraña y la chapuza. Funcionarios de España: idos a la mierda pues no sabéis cuidar la ciudadano como corresponde.
Qué asco de país. Qué asco Cataluña. Qué asco da todo. Podíamos ser felices sino fuera por cuatro políticos de mierda y por cuatro ciudadanos que no están contentos nunca y piden derechos como el que pide café.
Bueno, después de escribir esto, no quiero ver a Homs ni a Mas ni a Junqueras nunca más. A ver si puede ser.
Yo vivo una situación inestable emocionalmente que por ahora puedo aguantar. Pero la sociedad no promueve la tranquilidad en la vida. Vivimos en la época del estrés continuo, en una lucha contra nosotros mismos por ser mejores o tener más cosas. He leído las noticias y todo son desastres: la justicia no funciona en España, ni hay trabajo suficiente y la desigualdad está triunfando. Las respuestas a estas cuestiones no son muy serias por los dirigentes que tenemos ni los que están en la oposición. El futuro político español es un misterio que no sabemos si traerá un colapso al sistema. Las próximas elecciones traen unos neófitos a la política que no se sabe cómo actuarán. Y el ejemplo de Zapatero está ahí colgando como un títere triste. Ojalá que la izquierda no empiece a desbarrar dentro de cuatro años y nos lleve ya a una ruina de la que no podamos ni levantarnos ya. Pero bueno, yo  lo que quería decir es que la sociedad en la que estamos no favorece mi armonía con el mundo porque el individualismo feroz que campa en este mundo hace que la gente no se conozca nada más que por medio de asociaciones raras o formas virtuales como internet.
Yo tengo los amigos que tengo, ni uno más. No son pocos ni malos pero a mí me gustaría que la sociedad impulsara el conocimiento de las personas de manera más natural, no por medio de un rollo virtual del tipo meetic u otra forma casamentera de conocerse la gente.
A mí se me ha pasado la universidad y todos los posibles medios de conocer gente. Aunque, dado lo que conozco, ya desconfío de los conocimientos que pudiera hacer por tóxicos. Y es que esta sociedad está enferma o lo que me ha sido dado conocer está enfermo. Empezando por mi exnovia.


Tú eres tu mejor amigo. Cuídate.


viernes, 24 de febrero de 2017

En el periódico, que acabo de leer, todos los periodistas hablan de jueces y de políticos. Es harto desagradable. Como si el mundo estuviera regido por los políticos exclusivamente. Y en la radio también se habla mucho de política y economía. Como si los ciudadanos estuviéramos más que nada preocupados por las estupideces que hacen y dicen los economistas y los putos políticos. Yo, hoy, estaré preocupado por cuestiones prácticas que en nada atañen a la política. Me importa una mierda la política para pasar el día. Me importan más mis seres queridos, las horas que paso escribiendo, las horas que paso con mi hermano y mis padres, la comida que preparo, etc. A mí, la política y los políticos me da igual que se mueran porque hay repuesto, infinito repuesto. Lo que no me da igual es que el día se me estropee por un cambio de humor en mis neuronas.
Pero parece que a los medios de comunicación les importa mucho lo que haga Trump y el último politicucho de mierda que anda por el Congreso. Y a mí no me importa ni Trump ni ningún politicastro que anda por ahí diciendo que todo está mal. Los que están mal son los putos políticos que solo piensan en el poder y mienten como bellacos para obtenerlo. El brexit y Trump, los temas estrellas de todo el mundo. Vaya matraca. Vaya aburrimiento. El populismo, otro rollo que nos meten a diario. Menuda pesadez.

La política, esa manera de captar la atención innecesariamente.