martes, 30 de diciembre de 2014

Este último tramo de fiestas navideñas está pudiendo con mis nervios. Menudo rollo de días intermedios que no sabe uno qué hacer y como pendiente de la Nochevieja y demás arbitrios absurdos que impone el salto de un año a otro. Estoy deseando que acaben, como dice un montón de gente a mi alrededor. Menos mal que mañana ya estará todo resuelto con la cena y luego el día tonto ese de Año Nuevo.
Y menos mal que yo no preparo nada, ni compro nada para estos días que si no, se me haría mucho más engorroso. Esa es la palabra. Son unos días engorrosos, entremetidos, faltos de toda seriedad.
Yo soy de rutina, de días iguales, de horas que se llenan haciendo las mismas cosas aunque un montón de días así también me fastidian. El caso es que mi naturaleza se resiente ya con los días especiales o los días iguales. Yo quiero acabar el año, nada más.
Si el camino te entretiene, con eso basta.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Aunque no ha habido muchas lucecitas en esta Navidad, en la terraza que da a la ventana de mi habitación, en una urbanización cercana, ponen unas luces que en vez de simbolizar Navidad parece una tómbola el juego de luces verdes, azules y amarillas que cuelgan de esa terraza. Váyase lo uno por lo otro. En mi casa somos laicos: no hay ni un símbolo de la Navidad sino es por mi hermano Paco, que es un santo incomprendido.
Bueno, así que así va la Navidad, sin luces. Y es mejor así, así no me agobia el consumismo de estas fechas ni la torpe exhibición de signos y símbolos que esconden un poco de hipocresía en la gente.
Antes, en anteriores Navidades, todo era El Corte Inglés por aquí y El Corte Inglés por allá. Que se juntaba gente en Princesa de todas las comunidades autónomas a hacer gasto, qué pesados, lo llenaban todo de acentos del sur y del norte en una ambición de derroche y disipación. ¿No nació Cristo en un pesebre? Pues sigamos su ejemplo pobre, coño, que cuesta menos y no llenemos la ciudad de luces, de árboles y demás historias que no vienen a cuento. Si das una limosna, que no se note que la das.
Uno escribe y no sabe nunca si lo que escribe interesa. Sólo he sido leído en muy pocas ocasiones y lo que me han dicho no sé si me desespera o me da esperanza de seguir escribiendo. Me han dicho: está entretenido. Los titulares de los epítetos de las grandes novelas en los periódicos suelen ser: deslumbrante, lleno de honduras humanas, admirable en su ejecución técnica y cosas así pero nunca dicen en esos periódicos de una novela buena: está entretenida. Antes de alcanzar tan elogiosos adjetivos en la prensa yo voy tirando con el apelativo de entretenida y voy que me mato. Con que esté entretenida y no aburra la novela que yo escriba no va mal la cosa. Otra cosa sería que me devolvieran el manuscrito o leyeran la novela publicada en amazon y dijeran: no he podido acabarla de lo rara y enrevesada que es. O es soporífera y no hay Dios que la aguante. Mi literatura, hoy por hoy, se sostiene, se va aguantando. Otra cosa que es que yo pase al estrellato de los novelistas y la gente diga: fantástica, de bella factura formal y esas lindezas que dice la gente a lo mejor un poco hipócritamente. Si quieres saber adónde va el camino, da el primer paso.
Yo me pregunto muchas veces qué hay que hacer para ser en esta vida un poquito, aunque sea un poquito, literario. Para ser literario hay que ser raro y escribir cosas raras que nadie entiende, ni yo mismo, me pregunto. O hay que ser normal y tener la costumbre de escribir, de escribir todos los día aunque sea un poco. Hoy me he mirado a mí mismo y lo que me rodea y no he visto nada literario ni en lo que hago ni en lo que veo ni en lo que digo. Por lo tanto lo literario debe estar en lo que escribo. Pero no escribo. Con este lío de fiestas no encuentro tranquilidad para escribir nada más que este blog y este blog no lo veo yo demasiado literario para mi gusto.
Este blog nació con tendencias reflexivas y censoras de la realidad que veo. Yo aquí me divertía diciendo lo malo que son los demás y lo bueno que era yo pero eso no es literario. Tampoco considero literario estar todo el día hablando de la rosa, de la lluvia y de las nubes. Entonces, ¿dónde está lo literario? ¿Qué es lo literario? Pues no me cansaré hasta ser todo lo literario que se presume que debe ser por no aburrirse por las tardes.
No veo el consumismo por ninguna parte, no veo mala educación en la gente, no veo vicios censurables. Así no hay quien escriba un blog. Como la gente se siga portando tan respetuosamente como ven mis ojos voy a tener que cerrar este chiringuito de crítica y censura de la sociedad. Aunque veo en el horizonte un mapa político de imprevisibles consecuencias para el país. Los que ya saben, y saben mucho más de lo que sabemos, parece que van a dar paso a unos nuevos que no sabemos tampoco lo que saben ni lo que van a hacer si ganan las elecciones. Todo el mundo habla de ellos como si fueran el coco o aún peor. Son tan novedosos que parecen salvadores de la patria. Les acusan de chavistas con razón pues lo son pero puede que tengan la solución al problemón de la crisis. Los jóvenes en su mayoría les votará pues quieren cambiar el rumbo y el mundo que ven iracundos e indignados. La derecha ya ha hecho sus recortes, sus atracos fiscales, su revancha. Ahora ganará o dejará paso a los nuevos. El primer duelo en mayo y de aquí al 20N. Ya veremos quién gobierna este país.
Como estoy como desconcertado por las fiestas no he escrito nada sobre el consumismo ni sobre la mala educación que hay en esta sociedad ni sobre los vicios ni sobre las guerras ni nada. Ayer leí El País y vi que China está muy muy contaminada de modo que el veinte por ciento de su producción agrícola no es comestible o está envenenada. En la cafetería en que me leí El País había tres chicos de unos treinta años que hablaban de ir a trabajar a Dubai. Los tres eran ingenieros o algo así y hablaban de coches de empresa, de tarjetas black y de cómo era Dubai. Yo alucinaba. Luego mi novia me amargó la tarde con eso de Podemos, que si van a bajar los sueldos, que si van a traer yihadistas a España, que si van expropiar las viviendas, etc. Todo combinado con un frío del carajo. Me fui a a acostar pronto. Entre fiestas y domingos que se atraviesan no hay modo de recuperar la concentración en mis escritos y no avanza nada. Hoy tengo que hacer la comida y estoy perezoso y a ver si escribo algo de la novela o no. Deseo ya que se acaben las fiestas para alcanzar la normalidad de los días que pasan tranquilos.

domingo, 28 de diciembre de 2014

He vuelto a ver lo del hermano mayor, un programa de televisión que trata de jóvenes que dan problemas a sus familias. Los graban haciendo el salvaje en sus casas, destrozando los muebles, gritando a sus madres para que les haga la cama y les dé dinero. Hay un conflicto grande entre hijo y padre o madre, un conflicto del pasado que este hermano mayor debe resolver. El hermano mayor es un jugador de water polo que se desvió de su camino deportivo y luego se enderezó. Cómo se ha reconvertido para ayudar a este tipo de personas problemáticas no lo sé. Yo el programa que me conmovió fue el de un hijo que no perdonaba a su madre el haberlo abandonado de pequeño. El del viernes pasado fue de un chico que tuvo una vivencia traumática en el ejército. Se quedan los chicos muy tranquilos después de pasar por unas pruebas en las que ellos van viendo su verdadera frustración. A mí este programa me hace llorar y me siento muy conmovido cuando lo veo pero me dicen por ahí que está un poco exagerado. Lo que no entiendo es que unos chicos tan salvajes se dejen grabar y acepten que un extraño les diga cosas íntimas de su vida. El caso es que me espeluzna que haya casos de estos por la vida y qué grado de sometimiento alcanzan de sus víctimas, padres o hermanos, pues los tienen sojuzgados por la violencia que ejercen. Me gusta mucho el programa aunque puede ser repetitivo pero el grado de humanidad que hay en él no lo veo en ningún otro programa.

martes, 23 de diciembre de 2014

Ayer vi "El concierto". Un peliculón, como se dice coloquialmente. Es una orquesta que se reúne improvisadamente para una ocasión muy especial. El protagonista es Tchaikovsky y los músicos y el director de orquesta. Todo el que se expresa ante un público, expresa también un miedo. El miedo en la película se ve repetidas veces. Quizás sea miedo a fracasar, a hacerlo mal. Yo he tenido miedo ante unos alumnos porque ya no podía explicar las lecciones, he recibido el abucheo muchas veces por parte de ese "público", lo he pasado mal, he estado a punto de tirar la toalla muchas veces, he renegado de mí mismo pero he cogido el tren todas las mañanas hasta que no he podido más. Por orgullo. Por el sueldo. Por mi vida. Por vocación. No lo sé. El caso es que me he levantado cada mañana y he dado mi lección, de lo único que puedo estar orgulloso en esta vida. Ahora ya nada es igual pero hay que seguir por otros caminos y ayudar a quien pueda y que me ayuden si lo necesito.
El camino cansa pero hay motivo para andarlo.
Yo he tenido en los institutos donde he trabajado, la posibilidad de crear arte por medio del teatro, como profesor que se convierte en director de una compañía de alumnos que representan una pieza teatral. La primera vez que yo ejercí tal papel fue ruinoso, penoso y absurdo. No sabía cómo hacer teatro con ellos. No hice teatro alguno. La segunda oportunidad que me dio otro programa en otro instituto, lo hice tan mal, que salí arrepentido y compungido de la experiencia. Hice teatro, pero mal. Y me echo todas las culpas del mundo porque no supe calcular nada, ni los tiempos, ni las formas ni siquiera la disciplina que podría haber mantenido teniéndolos ocupados a los alumnos. Calculé fatal, lo hice mal y lo pagaron mis alumnos que tuvieron que representar de mala manera y con nervios. Pero yo no sé de teatro. Es mi disculpa. Nadie me preparó para dirigir unos alumnos para hacer teatro. Hice lo que pude, ni más ni menos y lo que pude no fue suficiente para hacer lo correcto. Una oportunidad perdida, siempre lo sentiré.
Andaba yo errante por la ciudad cuando me he topado con un antiguo alumno que esperaba el autobús. El mozallón, muy atento, me ha saludado efusivamente y se ha interesado por mi salud, lo primero que hay que hacer, sí señor; yo le he dicho qué tal tú y él me ha contestado que bien (saltaba a la vista su salud de roble) y luego, claro, como he sido su profesor le he preguntado por su vida académica. Me ha dicho que está estudiando Historia del Arte y se quiere especializar en Latinoamérica, en los Mayas y Aztecas. Muy bonito, he dicho yo, calificando pobremente tan alta materia de estudio. Se llama Ivan Todorov y tiene el mismo apellido que el ilustre semiólogo. Le recuerdo aplicado en mis clases de teatro y fue el que me salvó al aceptar el papel principal de la obra que representamos a duras penas. Le estoy muy agradecido a ese chaval y parece que él a mí o me guarda un afecto sincero. Le recuerdo con cariño y que me disculpe por haberle hecho pasar tan mal rato en las tablas del escenario pero no tuve otra opción. Si me recuerda y me saluda, buena señal es. Será uno de los alumnos que más recordaré de mi última etapa como profesor. Fue un valiente y algo aprendería de mí como yo de él. Le deseo toda la felicidad del mundo.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Me estoy leyendo un libro de Vila Matas que va de que le invitan a Kassel, una ciudad alemana donde tiene lugar una exposición de obras vanguardistas. Antes de llegara Kassel, el autor, que es protagonista de la historia, tiene una especie de ataques de melancolía que le vienen por las tardes. Pero estando allí, contemplando esas obras de arte tan raras le viene un entusiasmo por la vida grandísimo y se lo pasa en grande mientras reflexiona sobre cosas de literatura y vida.
Lo que mola del libro es que nos hace ver lo ilógico de la vida y de los sentimientos y que debemos ver más allá de algo ilógico o molesto que ocurra en nuestras vidas. La relación con los demás, el hastío de vivir y todas esas cosas que vemos ilógicas no nos deben asustar sino que debemos reflexionar sobre ellas hasta que encontremos una solución aunque esta sea ilógica también. El ambiente de la novela es lo que más mola. Nada parece importar en ella, es solo vivir momentos, como debería ser nuestra vida. Lo empecé a leer en el hospital cuando acompañaba a mi madre y me gustó mucho el estilo tan normal de escritura. Ahora ya me lo estoy acabando y he pasado buenos momentos de lectura. Pon un libro en tu vida, el libro pondrá vida en ti.

jueves, 18 de diciembre de 2014

A veces le digo a mi hermano Ismael que este blog no tiene mucha calidad. Escribe cosas que a nadie importan, que si va al dentista, que si la casa, que si me doy un paseo. No será que tiene la mente hueca y huera y no sabe escribir más que sandeces. El está interesado en que la gente lea este coñazo y que será un escritor famoso algún día, pero tumbado en la cama, necesitarías una lámpara mágica que al frotarla hiciera las cosas por ti. Y es que poderoso caballero es don dinero, y cuando ya no te pesa el ganarlo se te hacen los sesos a la poltronería y no dan mucho ya de sí. 
La hipocresía, esa palabra que todo el mundo desconoce su significado, pero que todo el mundo se la sabe, campa a sus anchas por estos mundos de Dios. El que se la pasa todo el tiempo tirado en la cama le dice al otro que no hace nada y que él hace y deshace. El gordo vendedor de carne te pide que cuides de tu espíritu. Todo el mundo oculta cosas que están a la vista, cuenta mentiras para crearse una máscara y que no le confundan con quien de verdad es. La hipocresía oculta la verdad. A mi me gusta decir la verdad, pero voy viendo que si vas con la verdad por delante, la gente, por lo general falsa, te echará en cara ser lo que eres y claro, opto por el silencio, un silencio sepulcral, yo no hablo que luego todo se sabe. Así que en el gran teatro del mundo todos somos actores, todos somos artífices de nuestras mascaradas, todos nos montamos nuestro chiringuito y nos metemos dentro por si las moscas. Espero que llegue el día en que nos dejemos de gilipolleces y llamemos al pan pan y al vino vino.
No me encuentro mal del todo pero no le veo sentido pleno a la vida. Tampoco creo que le viera sentido pleno a la vida una que tenga que fregar los urinarios de un instituto o cualquier organismo oficial de cualquier sitio ni tampoco brillará el ego de una puta que pase el día esperando clientes en la calle. Pero siempre hay algo que te sirve de clavo ardiente, siempre tienes un motivo para alegrarte de que estás vivo. Ese motivo, si le das vueltas a la mente, aparece. Te tienes que comer el coco un poco, no has de ser vago, porque la pereza es la madre de todos los vicios; la pereza, tanto física como psicológica es muy dañina. Invéntate un paseo largo que te servirá para refrescar mente y cuerpo, lee algo entretenido, mira por el periódico si puedes asistir al teatro, al cine, distráete en una palabra. Pero no te lances en manos de la pereza, porque la pereza te convierte en un perro enflaquecido de esperanzas y amarillo de inanición mental. Muévete, haz cosas, escribe en un papel las cosas que se te ocurran que puedes hacer y adelante.
Mi padre ve los programas de política que protagonizan unos periodista que ya no saben qué decir. Los titulares son siempre los mismos: el presidente del gobierno dice que vamos bien. Entonces hay un periodista de la oposición que dice que vamos mal. Entonces hay un periodista adepto al gobierno que dice otra vez: Vamos bien. Entonces hay otro periodista de la oposición que dice: vamos mal. Así hasta que se tiran los casos de corrupción a la cara. Entonces dicen eso de vosotros tenéis a este fulano en la cárcel y los otros dicen pues vaya montón de euros os habéis gastado en un tranvía que ni siquiera funciona, vaya derroche y sí todo va como una bola de insultos y los de la oposición quisieran que todo vaya muy mal y así ganar las elecciones para volver a derrochar a manos llenas lo que hubiera en las arcas del Estado y los del gobierno que no, que va bien, que en 2015 bajará el paro y todo eso y a mí me entran ganas de vomitar o de decir qué absurda la televisión y los programas de cultura los dan a la una de la madrugada y estos cuervos que graznan están a todas horas graznando mañana y tarde, mañana y tarde. Si vas a decir lo mismo de ayer, mete tu cabeza por el retrete.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Las putas son eso para sus clientes: un agujerito que da gustito por módicos precios en la calle. Yo tenía una amiga que decía: escaleras hay para limpiar antes que meterse a puta. Pero hay putas esclavizadas, no lo olvidemos, que vienen de tierras ignotas y las engañan y las amenazan para que no salgan de una habitación mientras las prostituyen. A esos que hacen eso con esas mujeres habría que meterlos en la cárcel de por vida.
Me parece que cada puta tiene su chulo y no es de extrañar que haya putas a las que le guste su oficio y disfruten de él de dos maneras cobrando y jodiendo. Pero qué se yo si esas mujeres de la vida, como las llaman no estarían con un hombre bueno que las vaya a buscar y las saque de ese mundo inmundo de calles agudas y frías. Ahora no hay mucho trabajo y se intuye más que que se sabe que las mujeres pueden elegir el camino de la prostitución para ganarse la vida. Y es de lo más comprensible. Porque no todo el mundo sale ministro o astronauta. Ponte en el camino y verás cómo te irá en él.
No llueve en otoño y parece que no va hacerlo en este maldito invierno. La sequía nos acompaña hasta en las estaciones húmedas. Mal plan. Yo he contado, si no me equivoco, contando todos los días que ha llovido, no más allá de una semana. Una semana de lluvias en cuatro meses. Vaya mierda. Así vamos mal, muy mal porque el suelo pierde nutrientes y no se fija y se queda arenoso y ya no cría nada. Los animales no tienen donde beber y se mueren de sed. El campo se desertiza a pasos agigantados. Los árboles no retienen la hierba y no dan humedad ya que no hay una previa humedad en el ambiente. Los árboles son muy duros y pueden aguantar sin agua pero los pantanos se secan y de dónde sacamos el agua. El desierto nos mata sacrificios de pan y de grifos que no cae la tostada ni el trabajo del que viven los carpinteros y mierda seca maloliente y mierda en las cisternas de los retretes y sequedad y ojos de pájaros secos y muertos y sequía y estiaje y ríos que no andan y sufren y se llenan de polvo de las eras y de polvo que viene del cielo pues agua no viene y relámpagos y mierda y más mierda. Cauce de tristeza polvorienta llena de telarañas y mierda y suciedad y jabalíes que hozan la humedad que no hay en la noche y un cazador y un campesino que se queja el campo está ya medio muerto solo  falta otro año así y nos vamos a la mierda. Cantimplora y racionamiento de agua para todos, amén
El tiempo pasa para todos y esa es una gran ventaja porque parece que vamos todos en el mismo barco. El barco del tiempo, habría que llamarlo o más solemnemente, el barco de la historia. En ese barco algunos viajan en forma de recuerdo o ya, de lo antiguo de su muerte, no viajan de ninguna manera, ya nadie los recuerda. Fueron en otros barcos que atravesaron el mar, el mundo, hace muchísimo tiempo y ya no hay nadie que los recuerde. Quizás en un papel está estampado su nombre pero la historia los tiene hechos huesos molidos en desvencijados cementerios.
Pero, ¿quién maneja esos barcos de la historia donde vamos surcando el mundo, el mar de la vida, los acontecimientos? Quizás los políticos que dicen cómo ha de ir el barco de cargado, de lleno de víveres o de trabajadores o deciden castigar a los polizones en extremos castigos que los hacen rebajarse a delincuentes. Pero el barco no anda si la gente que los habita no iza velas, no pesca, no rema. Habría que pensar que el barco del mundo es un trato entre los que van en él y los capitanes que los gobiernan. Pero ha habido en el barco de España capitanes derrochadores que la han arruinado y ha habido otros gobernantes que han tenido que achicar agua con frenesí. Yo estoy con estos últimos y no con los putos socialistas de dame a mí que ya lo repartiré yo como me dé la gana y facturas y facturas en el cajón e ineptos como ellos solos.
Las que parecen las bases de este mundo se tambalean: los curas fornican con muchachas a las que emborrachan previamente, los políticos hurtan y no van a la cárcel, los jueces prevarican y hacen cohecho, otros políticos se apuntan al carro del independentismo y manipulan a la gente en su favor. Esto es una mierda. No se puede fiar uno ni del que dice misas ni del que dice que lucha por el pueblo ni de la democracia ni de los que administran justicia: todo está podrido. Pero dentro de esa podredumbre está el sentido común de pensar que todos somos humanos y por eso fallamos. De barro nos hizo Dios aunque ocupemos el cargo más serio e importante.
Todos somos corruptibles, todos somos de carne. Lo importante es que esa carne podrida salga al exterior y la muchacha diga al cura: usted es un pájaro espino de la peor calaña y los ciudadanos nos enteremos de la mierda subterránea que hay en el poder, en el Congreso, en Cataluña y sus dirigentes archimillonarios, en toda la faz del poder omnímodo que, por lo menos, saca esa carroña a relucir de vez en cuando. Todo huele: los EREs, los sobres B, pero se hace algo para destaparlo o por lo menos sabemos que algo huele mal en Dinamarca. No nos asombremos como Hamlet y elijamos la duda sino azucemos a los jueces para que meta en prisión a esos vendidos al vil metal o al pecado de la muchacha inocente.

martes, 16 de diciembre de 2014

Ayer fui al dentista y no me encontré con la hija del dentista sino con el dentista que atendió tiempo ha. Es un hombre muy explicativo, dijéramos y todo lo dice muy atento y cabal. Me miro la dentadura y la vio bien e incluso dijo que no me hacía falta una limpieza de boca. Luego estuve con mi novia y llamé a mi  hermano Paco para gastarnos lo que me había ahorrado en limpieza de boca en un restaurante. Yo creía que iba a ser una reunión amable y divertida pero fue más bien triste. Paco está a la defensiva, muy metido en sí mismo y en plan de culpar a los demás de lo que le pasa. Estuvo silencioso y acusador y no paraba de decir, muy solemne: "no me dejas hablar". Bueno, todo es cuestión de ese día del viernes que no durmió bien y ahora ha vuelto a tomar más medicación. Espero que su verdadero carácter aflore de una vez y no se comporte como si todos le hiciéramos daño. Poco a poco, Paco saldrá de este estado y volverá a trabajar y será el de siempre, supongo.
El ejercicio de escribir aquí en el blog a veces es gratuito como lo va a ser ahora pues a veces no sé de qué hablar pero me sirve para ejercitar la escritura de algún modo. En unas veinte líneas planteo un problema personal, un pensamiento sobre cualquier cosa, una desavenencia, una crítica contra los modos de vida de hoy en día, un viaje que he hecho y me quedo tan a gusto. Escribir tiene un efecto terapeútico en quien escribe porque vierte la ponzoña que está dentro y  la echa fuera de algún modo. Yo estuve en contra de un modo de vivir de algunas personas de mi alrededor porque me perjudicaba a mí y lo puse por escrito de modo que quité de pensarlo y lo dejé plasmado aquí en mi blog. Cuando algo me preocupa lo escribo en una cuartilla o en este blog y descanso de andarlo pensando rumiativamente, como un pensamiento que no me abandona. La política, la familia más cercana, los amigos son objeto de este blog de un modo más o menos enmascarado y así, diciendo lo que pienso, quizás dejo de pensarlo. Es como una terapia.
Llevo la vida indolente del jubilado. Paseos y más paseos sin ningún sentido. No dedico tiempo a la lectura más allá de ratos en los que me siento sin saber qué hacer y me tiro un rato con una revista de historia que compro ahora o algunos poemas de una antología de la que ya estoy casi aburrido. Ayer compré dos libros y mirando en la librería comprobé que estoy muy desfasado en cuanto a la realidad literaria actual. Apenas conozco algún autor contemporáneo.
Compré un libro que se titula "Dos días de septiembre" de Caballero Bonald y luego otro que se titula "En la orilla" de Rafael Chirbes. El primero lo andaba yo buscando por las bibliotecas y no lo encontraba y el segundo me gustó por la prosa que usaba el autor, una prosa densa y aguda. He leído el principio de los dos. Rafael Chirbes habla de la inmigración y del paro y Caballero Bonald habla de patronos y de obreros. En fin, después de leerme el último de Javier Marías me leeré estos dos, si tengo ganas y paciencia. Me gusta que la acción de una novela dure dos días y me gusta la prosa de Chirbes. Veremos a ver.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Hoy lunes me toca revisión de la dentadura en el dentista. Es a las cinco y media y ahora son las cuatro y media. No me gusta que nadie revise nada de mi cuerpo. Encima, te hacen una limpieza de boca y te cobran cincuenta pavos que lo veo carísimo para el trabajo que tiene eso.
Me he puesto nervioso por pensar en mi hermano y su soledad de ordenador con canciones y luego lo de pasar revista a mis dientes. Estoy deseando que me los miren y me dejen en paz.
Por cierto, se me rompió un diente pero con lo que me queda de él he ido tirando todo el año. Me jodería que me dijeran que me pusiera un implante cuando ya me he puesto tres en ese dentista.
Le voy a decir que nada de eso,que estoy harto de implantes y que llevo todo el año con medio diente sin ningún problema. Como hay crisis, cualquier excusa es buena para sacar el dinero. A mí me costaron los implantes un ojo de la cara, así que no me pongo más.
A las cinco cojo el autobús y me piro al dentista, una dentista que es hija del que lo llevaba y que es más torpe que el padre, bastante más por cierto.
El otro día viernes me dio un susto mi hermano que está de baja por una crisis que le dio en su enfermedad mental hace meses. El caso es que a la hora de la comida del viernes se enfadó conmigo de manera injustificada y la causa fue que tuvo la noche de antes un insomnio que no le permitió dormir hasta las cuatro de la madrugada. Él mismo fue al médico y le subió la dosis. Pudo dormir bien ese viernes por la noche y todo quedó en un susto.
Pero a mí lo que me preocupa es que a mi hermano le gusta mucho estar solo y se tira muchas horas solo. Yo creo que eso es malo y de ahí le vienen las recaídas. Una persona no puede estar en guerra continua con todo el mundo y pensar que todo el mundo le ofende porque de esa manera no sale, no se relaciona y se queda solo. No solo mi novia sino otras muchas personas son para él desagradables por una razón u otra y no los quiere ver. Por mucho que razono con él, él no cae de sus odios o manías a la gente. Yo creo que se puede ser enfermo mental, lo que no se puede ser es tonto o rechazar relaciones o amistades por el gusto de hacerlo pero así es mi hermano. Yo sufro las consecuencias luego de que no duerme o de que se siente mal pero es por eso: porque mi hermano, además de enfermo, es tonto. Qué le vamos a hacer.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Dar un paseo con una persona que quieres, comer una hamburguesa, quizás no es nada pero puede ser mucho si lo necesitas. Primero se presenta esa necesidad de estar con alguien y estar con ese alguien se convierte en algo muy bonito. Pero hay gente que necesita estar sola y no necesita de nadie. No las entiendo. Yo siempre he necesitado de alguien.
Lo que mola de estar con alguien es que tus pensamientos y tus palabras no caen en el vacío, caen en la persona que tienes al lado y parece que adquieren un determinado color.
Morirse se muere uno solo y hay gente en el mundo que parece ya muerta antes de tiempo de lo sola que está pero si es una soledad querida, no están muertos, solo están solos, quieren estar solos.
Los que buscamos amigos o gente con la que estar es que queremos que nuestro cuerpo y nuestras palabras digan algo, se ensanchen y sean como la comida que se comparte, algo vivo y feliz. La soledad es buena pero hay una comunicación en el hombre

viernes, 12 de diciembre de 2014

En política hay pocas cosas buenas porque la política tiende al poder. A mí no me gusta el poder. En política todo el mundo tiende a mangonear al prójimo. A mí me ha mangoneado mi padre y miembros de mi familia y basta. Yo me considero apolítico. Voto siempre de castigo al poder, voto a los que no están en el poder. El poder es asqueroso porque crea una clientela. El que crea que todo es política desde que te levantas hasta que te acuestas está loco o no le quiere ni su madre. Los griegos decían que el hombre es un ser político pero en la polis, palabra de la que viene política, ser político tenía una dimensión enorme que no la tiene ahora la puta política. Los políticos hacen con el poder lo que quieren y las buenas intenciones son antes de las elecciones, no después. La puta política es negociar tus asuntos y los míos de manera arbitraria y sin ninguna idea de solidaridad ni nada. En la puta política o eres de unos o eres de otros y no hay alianza posible, nadie se pone de acuerdo. Es como si el padre de familia quiere albóndigas y el hijo quiere filetes rusos y no hay manera de ponerlos de acuerdo. En la vida diaria no hay política ni políticos, hay unos seres humanos que necesitan cosas y pueden dar cosas a cambio. En la puta política no hay más que un egoísmo ciego por el poder y por el poder se miente, se roba y se mata. No creo en la política ni en los que dicen que la política lo es todo. Los que dicen eso deben ir al psicólogo o algo así. Si crees en la política, hazte político y déjanos en paz
A los que les gusta imponer su criterio, a los que van mirando quién es de su cuerda y desprecian a cualquiera que no piensa como ellos, a los que piensan que sus doctrinas son las mejores y su opinión debe prevalecer a toda costa, felicidades, ha nacido para ellos el borrego: auténtico idiota que sólo hace lo que le dicen aunque sea una barbaridad, aquel que aguanta los malos humores de todo el mundo hasta que se cumple la voluntad de todo el mundo menos la suya. El borrego será fiel a todo lo que digáis sin hacer distinción entre las burradas y los sectarismos.
Por un lado, ahí tenemos un hombre educado, bien formado con atenciones y comprensión hacia los demás. Por otro lado, tenemos un animal, una persona fría, terca, estúpida y que no comprende a los demás ni se esfuerza en hacerlo pero... es de los nuestros, tiene la ventaja de ser de izquierdas o de sindicatos o de derechas o de la mierda más grande del mundo: nos quedamos con él. Así va prosperando el que hace distingos entre la gente: se le unen los borregos o los mierdas y hace una legión como unas ostias. Mientras, los inteligentes miran de qué se hace una masa de adeptos inútiles y dicen: ojalá no me gobiernen ni los tenga por vecinos. Así es la vida: crea una idea, dale vueltas, sé intransigente y crearás las albóndigas de la mierda: un montón de gente que te sigue y no sabe por qué. Quizás porque a tu incompetencia humana se une la suya y seréis un montón, un montón de borregos intransigentes. Viva la masa de estúpidos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

El otro día oí un debate político de periodistas que a mí generalmente no me gustan porque no hacen más que crear más confusión pero me di cuenta de aquellos que no saben lo que quieren no quieren más que cambios absurdos sin explicar para qué quieren esos cambios. Si Pedro Sánchez sigue la estela de ZP para mí que vamos apañados pues para mí ZP fue un modorro de la política que no hizo más que derrochar y crear inventos absurdos.
Cambiar la Constitución y el federalismo no es la solución a nada. La economía no fluye pero esos cambios no la van a hacer fluir, nada más que entorpecer el camino de la administración y de otras cosas que no necesitan más entorpecimiento ni cambios. Los que entren en 2015 bien harían en seguir la estela de reformas del PP que para eso están hechas, para poder salir de la crisis, de la deuda, del déficit y de tanta mierda que dejó ZP. Ojalá se recortara la administración y las duplicidades en la administración y se centralizara este caos que es el estado de las autonomías. También se debería acabar con el paro y con el secesionismo catalán y eso, con cambios en la Constitución y el federalismo no se soluciona.
La enfermedad que tengo me jugó una mala pasada hace una semana: estuve muy nervioso sin saber lo que me pasaba. No era depresión sino un malestar mental que me ponía nervioso. Se debía a que yo veía el tiempo delante de mí y yo no sabía cómo ocupar ese tiempo. Entonces lo veo todo negativo y me da por imaginarme un futuro negro para mí y lo veo todo mal. Se me acabó esa crisis pero ayer mismo, dando una vuelta con Paco, mi hermano me empecé aponer nervioso de nuevo. Entramos en un supermercado por la mañana y yo no podía aguantar allí así que me fui a casa, temblando de los nervios y me acosté. Paco hizo la comida y yo me fui calmando. Comí y como por mi enfermedad tengo acceso a calmantes, me tomé uno suave y logré dormir. Eso me salvó, esa siesta que me reparó los nervios. Mi enfermedad se llama trastorno bipolar y es grave. Los humores cambian drásticamente y puedo estar deprimido lo mismo que eufórico y no saber por qué. Hay que saber llevarla y si algo no entiendo, me tumbo y no quiero ver a nadie. Dormir es un gran aliado de esta enfermedad. Hay veces que hay cosas que me ponen tan nervioso y de tan mal humor que no controlo mis sentimientos y lo paso mal porque me dañan a mí por dentro: pensar en que lago está mal pero no tiene solución y a mí me repatea y me obsesiono y lo paso mal.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ahora hay mucha gente que habla de solidaridad y hay un montón de asociaciones, fundaciones, ongs y demás organismos que se basan en esa solidaridad. Pero la solidaridad mal entendida lleva a situaciones en las que el dinero se reparte mal, el voluntariado solidario que se fomenta entiende mal esa solidaridad y al final, pierden los destinatarios de esa solidaridad. De modo que si una asociación que necesita tranquilidad y buenos alimentos, unos voluntarios mal escogidos que no saben bien a qué deben dedicarse, llenan esa asociación de torpezas y de malinterpretaciones de una enfermedad o de un problema hasta volverlo aún más grande y no resolver nada. La solidaridad mal entendida acaba en entorpecer la dinámica de esa asociación hasta convertirla en un galimatías de ideologías, opiniones mal fundadas y de gente que va allí a ufanarse de lo que sabe y de lo importante que es y no va a servir o a conectar con el verdadero problema que tienen los usuarios de esa asociación u ong. Líbreme Dios de aquel que mucho sabe pero no tiene voluntad.
Estos días me he quedado sin ideas que escribir en este blog. Quizás haya sido todo cuestión de pereza o mejor de falta de ideas o de que no me ha sucedido nada de transcendencia para poderlo contar. Como fui a Toledo y ahora he ido a Segovia pues voy a contar ambas experiencias. Toledo es una ciudad muy unida en sus calles, muy prieta en su geografía interior mientras que Segovia tiene una serie de laterales o de extrarradios hechos división por el acueducto o por las cuestas que separan terrenos o barrios. Segovia es muy abrupto en su forma mientras que Toledo es muy concentrado. El río Tajo muestra una separación de la ciudad (hay que bajar muchas escaleras para llegar a él) pero el río Eresma que llega a la Fuencisla y a los Carmelitas también precisa de un descenso por un camino que bordea el alcázar. Como mi novia es muy andarina, primero hay que subir la calle real de Segovia y llegar a la plaza del ayuntamiento y luego ir hacia el Eresma hasta la Fuencisla, caminata que se ve recompensada con una comida con fundamento. En Toledo, con andar por calles llenas de encanto, conectando plazas o la judería o los parques que hay a las afueras de la puerta de la Bisagra nos damos por contentos. Pero siempre hay que andar, andar y andar de un sitio a otro para tratar de verlo todo. En Toledo hacemos una ruta guiada, ruta que no existe en Segovia y que la deberían de instaurar para pasar la tarde. Bueno, Toledo me gusta sobre todo por su Zocodover y Segovia por el camino arborizado hasta la Fuencisla.
La segunda revista de historia que me he leído, llamada "Aventura de la Historia" me ha defraudado un poco. En la editorial de la misma se hablaba de la regeneración de España, una constante en nuestra historia y yo creía que iban a tratar el aspecto contemporáneo de esta característica de nuestra historia pues en esa editorial se hace referencia al reciente rey Felipe VI pero no, la regeneración se queda en la República. ¿No hubo regeneración con el felipismo?¿No hay un espíritu de regeneración en nuestros días? Pues no lo analizan. Los siguientes artículos son un tanto pobres y aburridos: uno sobre Wiston Churchill que no da cuenta de la grandeza de esa persona, uno sobre Margarita de Austria que se pierde en familias y reinos; uno, absurdo, sobre tatuajes de los mayas, otro del papel de las mujeres en el salvaje oeste, otro sobre los documentos por desclasificar en los archivos del gobierno, muy anodino y aburrido. El que más me ha gustado ha sido el de la historia de la Guardia Civil, creada por el Duque de Ahumada en 1834. Un bodrio de artículo ha sido el del éxodo de los judíos que lo han hecho por estrenarse la película de Ridley Scott pero que yo no me he enterado muy bien del significado de ese éxodo. Lo que más me ha fastidiado es que dediquen 7 páginas para promocionar libros. ¡7 páginas! No lo vuelvo a comprar. Compraré otra revista de historia algo más seria.
Hemos estado Paco y yo a la compra los dos juntos. Dos cabezas se complementan muy bien si van en la misma dirección y pronto hemos hecho la compra y acto seguido hemos cenado en buena compaña. Pero no todo han sido buenos humos entre nosotros dos. Nos hemos tirado en cara que no nos ayudábamos lo suficiente, que Paco no sabía expresarse bien y se creaban malentendidos, que no colaborábamos en las tareas de casa, que uno o el otro no tenía suficiente personalidad para enfrentarse a la gente y luego redundaba en problemas para los dos, que uno tenía vergüenza y el otro demasiada soberbia, que uno no paraba de hablar o no dejaba hablar al otro; que no nos escuchábamos lo suficiente, que cada uno iba a su bola y no mostraba empatía para el otro, etc, etc, etc. Cuando conviven dos personas, se echan en cara miles de cosas que se solucionan o no. Las riñas son indefectibles, las tienes que asumir y muchos días me he acostado pensando: "a ver si mañana estamos mejor". Luego, hemos llegado a una "entente cordiale" que hace que la convivencia sea más llevadera. No solemos hablar de lo que crea fricción e intentamos comprendernos. Con actividades como ir a la compra creamos camaradería y amistad entre los dos y nos lo pasamos bien charlando de libros y de filosofías, de las que realmente entendemos poco pero nos libran de hablar de cosas que nos separan.  
Yo voy a una asociación que se llama "Tú decides". En ella hay un usuario que se manifiesta de izquierdas. A mí eso me da igual. Lo malo es que es un amargado y un criticón. No es fácil ser amigo suyo. A la asociación va también una voluntaria que se dice de izquierdas o al menos ha manifestado no gustarle el PP. Lo que yo digo es que a una asociación a la que se va de voluntario no debe expresar este su ideología. El otro día dijo esta voluntaria: "todo es política en esta vida. Desde que te levantas hasta que te acuestas". Ya le oí esto mismo a una profesora en un instituto y resultó ser también de izquierdas. Los de izquierdas parece que piensan que todo es política en esta vida. Lo malo de los de izquierdas y también los fanáticos de derechas es que van seleccionando a la gente: este es de los míos, este no. Los que procuramos estar en centro y ver lo bueno de las derechas y de las izquierdas somos neutros para ellos o susceptibles de no ser como ellos. Es lo malo de ser una persona política: todo lo ve desde la óptica de la puta política. No es fácil ser tolerante con ellas porque te encasillan y los de centro tenemos que aguantar a unos y a otros (de derechas y de izquierdas).
Mi novela llamada del mendigo provisionalmente se ha estancado un poco. Voy por la página 75. La he leído ya tres veces y no veo los fallos. No es una novela al uso por su final sorprendente (el protagonista, un arquitecto se hace mendigo y le conocemos mendigo desde el principio y se hace mendigo por una situación estresante a tope que tiene que vivir) y las aventuras que le hago vivir (ir en una compañía de titiriteros itinerantes). Tampoco es una novela fácil pues en medio de la narración de las aventuras de ese arquitecto metido a titiritero, meto digresiones morales que hace ya como mendigo. Además, siendo mendigo tiene una amante que no he desarrollado. Es muy rara la novela pues el oficio de titiritero ambulante no es muy atractivo o no es muy conocido. Que la novela tenga moralinas que voy metiendo mientras sucede la aventura tampoco es muy usual (me meto con la sociedad de consumo y de los fanatismos que hay ahora). Ya digo, no veo los fallos más allá de que una moralina de esas es muy larga y despista o que el teatro es muy feo en esta novela, está muy desprestigiado. Pero bueno, yo seguiré escribiendo hasta el final y luego haré las reformas pertinentes. Si algo que haces no está bien ahora, luego lo modificarás para que quede bien.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Vuelve a presentarse hosco el panorama para mí, después de dos días en los que he estado como eufórico. Los días pasan otra vez cansados, sin atractivo ninguno. Pero da igual, yo debo entender que soy un enfermo, que por eso he dejado de trabajar y que debo hacer algo para estar contento que no es ni cantar ni emborracharme porque eso empeoraría las cosas.
De todos modos, he conseguido salir a Madrid estos días y he estado en el Reina Sofía de arte contemporáneo y he logrado entretenerme viendo unos cuadros la mar de curiosos.
Luego doy unas vueltas por Madrid y al menos, veo algo.
Decía Cervantes que el que anda mucho, ve mucho y el que lee mucho, sabe mucho. No sé si se refería Cervantes con el verbo andar al hecho literal de andar o de viajar pero doy fe que yo al cabo de la semana, he andado mucho.
Fui con Paco a Madrid ayer a ver lo del taller literario pero tenía este unas condiciones pésimas y casi no me hicieron caso así que me buscaré otra cosa.
Si las horas se te hacen largas, no mires al reloj. Piensa en hacerlas cortas.
Me he leído un artículo de esa revista de historia que versa sobre la regeneración de España. El artículo se remonta a los llamados arbitristas del siglo XVII, cuando reinaban en España reyes bastante inútiles y era el Conde Duque de Olivares el que quiso hacer esa regeneración sin conseguirlo (bueno, yo creo que lo único que promovió fueron guerras). Luego habla el artículo de la regeneración en el XVIII que acabó con la Constitución de Cádiz y la Guerra de la Independencia contra los franceses. Después, habla de la crisis de la Guerra de Cuba y de 1898, año del desastre en que surgió Joaquín Costa, Ramón y Cajal, Ortega y Gasset y Azaña, con el que vendría la república. Pero hoy en día parece que hay un espíritu de regeneración en España tras la crisis para luchar contra la corrupción y crear industria o algo que nos saque del colapso político y económico en que vivimos. ¿Y quién lo hará? Pues no se sabe si el partido izquierdista-populista llamado Podemos o los partidos de siempre que se renovarán y expulsarán a los corruptos de sus filas. Del modo que sea, el mayor reto que tienen los que salgan en las elecciones del 20 de noviembre de 2015 es acabar con el paro, de más del 20% hoy por hoy.

martes, 2 de diciembre de 2014

Le agradezco a la crisis una sola cosa: que no nos harten con anuncios de Navidad en la tele ni en la calle. Como no mucha gente está dispuesta a hacer grandes dispendios, ¿para qué los anuncios? La Navidad viene entonces más tranquila en ese aspecto. En mi familia vamos a notar la ausencia de mi hermano y los que más, mis padres, pero vamos a decir adiós a un año aciago en nuestras vidas. Mi hermano mayor vivirá en nuestro recuerdo y mi madre, ya recuperada, vivirá estas Navidades entre sentirse feliz por haber vencido a la muerte y recordando a su hijo perdido. En fin, un año más que se va a pasar dentro de un mes y a saber qué nos aguarda en 2015.
Todo es un pasar. Mi hermano Paco dice que "estamos de paso" en este mundo de Dios. Que Dios nos traiga lo que sea, lo hemos de aceptar hasta que respiremos el último soplo que nos toque respirar. Así es la vida, un poco de desgracia, un luto y un pasar hacia otras historias. Si la vida te maltrata, hazte amigo del tiempo.

lunes, 1 de diciembre de 2014

No sé cuando empezó mi estado de ánimo a hacer cosas raras y a declinar en una forma de nerviosismo que casi no me dejaba vivir. Creo que empezó el jueves o el viernes y ha durado todo el fin de semana. ¿Y ese estado de nervios a qué se lo atribuyo yo? Pues se lo atribuyo a tener la sensación de no ocupar las horas que se te vienen encima por la tarde o por la mañana. Muchas horas sin saber qué hacer y de ahí los nervios. Se me pasaron el domingo cuando fui a Madrid y ver el espectáculo de gentes y gentes que iban de un lado a otro por las calles y empecé a sentirme bien y a recuperar el optimismo perdido y empecé a sentirme bien conmigo mismo en ese paseo que va de Moncloa a la Plaza Mayor y allí comerme un bocadillo de calamares estupendo y meterme en el metro y seguir viendo gente, gente y gente que quizás tiene mi problema u otros de mayor envergadura y yo, allí entre la gente, disolví mis nervios que había pasado durante todo el fin de semana. Y me vine a casa y fui feliz de ser otra persona por fin.