jueves, 14 de diciembre de 2017

Hoy he entrado en un foro de escritores y me lo he pasado bien viendo cómo gente que se dedica a escribir plantea sus dudas sobre la trama, los personajes. Había una chica que hablaba de que ella quería que el lector reflexionase sobre si el mundo es verdad o solamente es producto de nuestra mente pero no tenía la trama adecuada para expresar esta idea. Le contestaban que la trama surge al escribir, en el oficio del teclado y le daban consejos. Quizás esa chica quiere expresar algo que ella considera muy profundo o grandioso y ninguna trama puede abarcar esas ideas que piensa para su novela. Nosotros mismos, los humanos reales, nos hacemos a veces preguntas de un tamaño tan descomunal que no encontramos la respuesta a las mismas. Es como Segismundo en su cueva o Hamlet ante la duda que le embarga. ¿Quién no ha sufrido en esta vida un plantearse todo lo que ha vivido hasta el momento para intentar un camino en la vida que sería la trama que nos deja seguir viviendo?
Porque la vida quizás esté hecha de tramas, unas que no nos gustan u otras en la que vivimos sin darnos cuenta de la propia trama.
Y es que yo soy un personaje de la vida y lo que me pasa es la trama en que me expreso peor o mejor.
Hoy el día está nublado. Apenas se ve para leer. Me he obsesionado con unas patatas con bacalao que tengo que cocinar. Últimamente no cocino mucho, no estoy pendiente de hacer comidas como lo estuve en un pasado. Creo que estoy perdiendo práctica con los fogones. Estoy pensando en hacer una sopa de pescado pero no la hago nunca.
La verdad es que no tengo gran cosa que contar, como la mayoría de los mortales. Si fuera a Nueva York quizás sí tuviera algo que contar a la vuelta pero no voy por el engorro que supone ponerse a viajar. Hubo una época en que yo me ponía a montar en el cercanías y daba unas vueltas por Madrid cuando cambiaban la hora. El cambio de hora me agobiaba por el montón de horas de noche que tenía que soportar. Pero eso ya pasó. Ya no me monto en ningún vagón y me voy a San Fernando de Henares a dar una vuelta.
Los vagones de cercanías van sin mí. Los vagones de cercanías dan la vuelta a todo Madrid. Los vagones de cercanías transportan un halo de misterio cuando pienso en ellos. Anduve mucho en los vagones de cercanías un tiempo, cuando era profesor.
Ahora que quiero hacerme escritor, veo que es una profesión más difícil porque se necesita la aprobación de un público que lea lo que has escrito. Ya he escrito algo pero no lo doy a conocer. Mi vida se oculta tras unos deseos infatigables de ser alguien, alguien que toque un poco el cielo con sus dedos.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

No tengo historia. Según mi amigo Antonio, un escritor debe tener una historia que contar. Por ahora me conformo con una historia pequeña que quiso ser grande. El argumento de una novela es fundamental. Debe tener algo que motive la lectura. Quiero escribir otra novela larga pero no sé cómo lo haré. Pensé que el protagonista de mi próxima novela había de ser el asfalto pero no sé cómo articularla. Falta la chispa que empuje al teclado cada tarde y empiece a contar. Mientras, leo "El idiota" de Dostovieski. No sé todavía cómo ese libro puede ser un clásico. Son una serie de conversaciones sin acción alguna que cansan al lector pues no se ve a qué conduce tanta charla absurda pero lo leeré del todo para ver el resultado final.
Los libros son un misterio. Las novelas buenas dejan un poso después de leídas.
Mientras leo y escribo, la vida avanza de modo inexorable, como dijo un filósofo: nos debe dar pena la pérdida de tiempo porque es irreversible. No creo que yo, leyendo y escribiendo, esté perdiendo el tiempo pero me gustaría viajar a algún lado, a algún sitio desconocido y evocador.
Hace mucho frío. Se está bien en casa. Quedan cosas que resolver en mi imaginación

martes, 12 de diciembre de 2017

Cada mañana calculo mis carencias y mis pecados de la vida que llevo. Y salen unos cuantos que rumio como una vaca. Lo paso mal durante unos minutos en los que creo que soy un ser desgraciado como otros muchos. No sé si me falta un amor o una amistad. No sé si el pasado me está haciendo daño porque salió mal. No sé cómo salir de esta mañana en que me veo como un erróneo ser que va midiendo sus fallos.
Y luego el día avanza y se va borrando esta idea de que mi vida está mal y entre la gente o entre mi hermano y yo vamos destruyendo esa idea de que hay algo equivocado en mi existencia.
Por otro lado, ya voy acabando la historia de los dos gemelos. No sé si me ha salido bien o mal pero la estoy acabando.
Hoy daré otra vez mi paseo a Las Rozas y lo pasaré bien, todo lo bien que permite este corto vuelo que hago todos los días.
Hoy he soñado con montañas inmensas que se alzaban ante mí y unos caminos que salían de la base de las mismas para alcanzar la cima.
La vida va pidiendo explicaciones a los que la derrochan sin ningún sentido.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Desde la perspectiva del estómago lleno y no pudiendo dormirme la siesta, voy a escribir las sensaciones de la mañana, por pasar un rato: esta mañana no me quería levantar de la cama porque intuía mucho frío fuera de las mantas. Una vez levantado, me notaba sin voluntad de hacer nada, como si todo fuera muy poco maleable, muy poco vivible. He dado una vuelta por la ciudad y he notado frialdad física y espiritual. Pero voy a hablar de "Tacones lejanos". Lo que más me gustó de la peli, que la da título, es cómo la hija le dice a su madre, que se está muriendo, que ella esperaba todas las noches a oír sus tacones por la acera que daba a la ventana del sótano donde vivían sus padres. Y ahí termina la peli, con la hija abrazada a la madre. Para oír sus tacones, era imprescindible que la familia viviera en un sótano. Es como la última sensación que nos queda de la madre y la hija. Los tacones lejanos de la madre que conectaban con el deseo de imitación de la hija. Pero la visión de esta película me ha hecho pensar sobre la heurística. Cómo un científico o un escritor o un artista da con aquello que persigue, aquello que quiere expresar. El término creo que se debe a Einstein al descubrir la velocidad de la luz. La palabra "eureka" tiene que ver con heurística. A mí se me ocurren cosas alrededor de una creación narrativa, un personaje, el argumento de una novela, etc.
Me da mucha envidia aquellos que descubren cosas para el bien de la Humanidad y no solo aquellos que escriben o hacen buenas películas de entretenimiento. Entretener está bien pero descubrir algo poderoso como la velocidad de la luz está también muy bien.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Me cuesta levantarme por las mañanas, con este frío. Mi móvil no ha sonado en todo el puente. No tengo ganas de escribir. Fuimos el sábado los usuarios del "Tú decides" a comer todos juntos. No estuvo ni bien ni mal. Yo hablé con Carmen, una psicóloga que trabaja en Moratalaz, sobre mi vida de profesor.
Luego, mi hermano Paco y yo regresamos a Majadahonda andando.
Si no es por el paseo que doy a Las Rozas todos los días, no haría nada de ejercicio. Hoy pienso ir andando allí.
No estudio ni trabajo. Pero escribo. Escribo historias después de comer. Este maldito frío quita las ganas de hacer nada pero yo voy a a seguir escribiendo y paseando, escribiendo y paseando.
La vida se burla un poco enseñándonos algo que no podemos coger.
La vida se traga todas las ilusiones que quizás teníamos desde pequeños, aunque de pequeños se piensa poco en el futuro. Lo que pensamos los adultos es que perdimos la infancia, el único paraíso que hay en la existencia.
Hace frío y la gente está en casa. La gente se recluye, la gente se refugia. Yo también me refugio ene la idea de no exponerme a la vida demasiado.

martes, 5 de diciembre de 2017

Nos han impuesto, por medio de los medios de comunicación, que la lucha de hoy es la lucha de la mujer. ¿Contra el hombre? A veces parece ser que se plantea la cosa así. La tónica general es que una mujer y un hombre se entiendan para su bien y la sociedad prospere por medio de tal entendimiento. Por eso yo entiendo que el machismo y el feminismo son excepciones a la norma. Pero lo que quieren hacer ver un sector de las mujeres es que el machismo está extendido por todas partes y que todas las mujeres son víctimas de él. El feminismo pretende sacar a la luz una excepción y hacerla norma. Habrá hombres machistas, pero lo lógico es que sean una cantidad no muy grande porque si no, la sociedad sería una guerra continua entre mujeres y hombres y parece que no lo es. En "Lisístrata", esa obra de teatro, las mujeres hacen huelga sexual pero por causa de una guerra entre naciones, no contra un machismo.
Lo mismo puede hacer daño una mujer a un hombre que un hombre a una mujer y sin embargo, lo llaman machismo y no "hombrismo" y sin embargo, el feminismo parece tener un aura moderno y de lucha justa.
La gente vive su vida y la vive individualmente. Si tiene suerte, a lo mejor conoce un amor agradable y dichoso que le hace feliz. Eso es lo que persigue todo el mundo y suele acertar muchas veces. Poner encima de la mesa a todas horas palabrotas como machismo y feminismo me parece una forma de falsear la realidad y meter presión cuando no hay que hacerlo.